Homenaje nº 3. Carmen Nubla recita a William Shakespeare

Mi amor es como una fiebre, siempre alargando lo que entretiene más largamente la dolencia; nútrese de lo que hace durar el mal, para complacer a su apetito, enfermizo e indeterminado.
Mi razón, médico de mi amor, furiosa de que no se observen sus prescripciones, me ha abandonado, y yo, en mi desesperación, invoco ahora un bien, que es la muerte, del que la medicina me habría defendido.
Privado de cura, estoy ya privado del auxilio de la razón, y mi demencia ha franqueado todos los límites, mis pensamientos y mis discursos son los de un insensato y se apartan locamente de la verdad.
Pues he jurado que eres blanca y creído que eras resplandeciente, tú, tan negra como el infierno y tan oscura como la noche.


Soneto CXLVII
William Shakespeare