Antonio Reseco
(Villanueva de la Serena, 1973)


Licenciado en Derecho, trabaja en la empresa privada.
Publica en el año 2000 su primer libro, Jardín buscado, que había obtenido una beca a la creación literaria de la Junta de Extremadura. En 2002 aparece su segundo poemario, Un lugar conocido.
Participó en la formación del Grupo Porticvs, organizando numerosos actos y convocando los premios de poesía del mismo nombre. También, dentro de este colectivo, ha dirigido la colección Cuadernos Literarios durante un año y medio. Relatos y poemas suyos han sido editados en revistas como Ala de mosca, Ventana abierta y El espejo.
Es colaborador habitual del Semanario Vegas Altas y la Serena..
Ha traducido del catalán las obras del dramaturgo Emili Baldellou Fer un café y Esbarjo.
En 2005 aparecieron sus libros Anotaciones del viaje y El otoño cotidiano. Recientemente ha visto la luz su poemario geografías.
Es director de Littera Libros.

 


insomnio

acaso sea este tránsito
por calles solitarias
la respuesta al conocimiento

siempre observación, el reclamo
de un gato, el camión de la basura
que se acerca, y se detiene, y reanuda la marcha
entre ruidos, cada vez más inexactos

han regado los adoquines esta madrugada

y siento la humedad que persiste
-aún da coletazos el invierno-
bajo mis pies

alguna luz aislada en pisos altos
recuerda la posibilidad de la vigilia,
como la que ahora me conduce
a direcciones extrañas por la hora,
inocuas a la clara luz del día

localizada, en la soledad del asfalto,
aparece una marca de brisa fresca
que va doblando el tablero de la noche
y azula el fondo de su decorado

el cielo que despierta

(De geografías)

 




ÉSTE

El que ahora veis,
que escucha un disco antiguo,
que desperdicia su existencia
en la vaga bruma de los libros;
éste que respira,
que descubre el silencio
y duda de la hora,
de sus consecuencias
y los motivos tajantes
de cada atardecer;
el que ensaya y no corresponde
al inevitable acorde del destino,
éste que ya no reconoce
la torpe exactitud de la memoria
y acata sus veleidades,
sus imposibles caprichos.
El que todo lo repite
en la inútil misión
de encontrarse, de saberse;
éste que reescribe sus temores,
su muerte,
el olvido seguro
de su nombre.


(Inédito)

 


© Antonio Reseco

 

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