Ir al inicio de ContraReembolso


16. ContraReembolso de Esteban Cortijo:

KONSTANTINO KAVAFIS


Ítaca

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que sean muchas mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos antes nunca vistos.

Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes voluptuosos,
cuantos más abundantes perfumes voluptuosos puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Ítaca en tu pensamiento.
Tu llegada es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Ítaca te enriquezca.

Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas.

Ítaca (1911)
Trad. de Pedro Bádenas de la Peña.


15. ContraReembolso de Jordi Doce:

EUGENIO MONTEJO


La serpiente


De lejos viene la serpiente, del paraíso y la música,
de alguna estrella remota,
ondulando escondida detrás de su llama.

Cuando cruza la luna no tiene anillos,
no tiene cola ni cabeza,
es sólo una estela lucífera,
una sombra alargada y errante.

Aquí en la tierra la espera su cuerpo,
la espera su bífida lengua
y la piel que desprende sus tatuajes.

Aquí encuentra el color de su noche,
el mal que le atribuyen,
la sinuosa materia que en ella se tuerce
y se retuerce
hasta llenarse de veneno.


De Adiós al siglo XX (Renacimiento, 1997)


14. ContraReembolso de José Antonio Zambrano:

GONZALO ROJAS

Al silencio

Oh voz, única voz: todo el hueco del mar,
todo el hueco del mar no bastaría,
todo el hueco del cielo,
toda la cavidad de la hermosura
no bastaría para contenerte,
y aunque el hombre callara y este mundo se hundiera
oh majestad, tú nunca,
tú nunca cesarías de estar en todas partes,
porque te sobra el tiempo y el ser, única voz,
porque estás y no estás, y casi eres mi Dios,
y casi eres mi padre cuando estoy más oscuro.



Saber más sobre: José Antonio Zambrano - Gonzalo Rojas


13. ContraReembolso de Basilio Sánchez:


ROBERTO JUARROZ

Un árbol es el bosque.
Tenderse bajo su follaje
es escuchar todo el sonido,
conocer todos los vientos
del invierno y del verano,
recibir toda la sombra del mundo.
Detenerse bajo sus ramas sin hojas
es rezar todas las oraciones posibles,
callar todos los silencios,
tener piedad por todos los pájaros.

Pararse junto a su tronco
es levantar toda la meditación,
reunir todo el desapego,
adivinar el calor de todos los nidos,
juntar la solidez de todos los reparos.

Un árbol es el bosque.
Pero para eso hace falta
que un hombre sea todos los hombres.
O ninguno.


Saber más sobre:
Basilio Sánchez - Roberto Juarroz


12. ContraReembolso de Joan Gonper:

CLAUDIO RODRÍGUEZ

Siempre la claridad viene del cielo


Siempre la claridad viene del cielo;
es un don: no se halla entre las cosas
sino muy por encima, y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias.
Así amanece el día; así la noche
cierra el gran aposento de sus sombras.
Y esto es un don. ¿Quién hace menos creados
cada vez a los seres? ¿Qué alta bóveda
los contiene en su amor? ¡Si ya nos llega
y es pronto aún, ya llega a la redonda
a la manera de los vuelos tuyos
y se cierne, y se aleja y, aún remota,
nada hay tan claro como sus impulsos!

Oh, claridad sedienta de una forma,
de una materia para deslumbrarla
quemándose a sí misma al cumplir su obra.
Como yo, como todo lo que espera.
Si tú la luz te la has llevado toda,
¿cómo voy a esperar nada del alba?

Y, sin embargo -esto es un don-, mi boca
espera, y mi alma espera, y tú me esperas,
ebria persecución, claridad sola
mortal como el abrazo de las hoces,
pero abrazo hasta el fin que nunca afloja.

Del libro “Don de la ebriedad” (1953)


Saber más sobre:
Joan Gonper - Claudio Rodríguez


11. ContraReembolso de Elena Buixaderas:

ANGEL GONZÁLEZ

Eso era amor...

Le comenté:
-Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
-¿Te gustan solos o con rimel?
-Grandes, respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.


Saber más sobre:
Elena Buixaderas - Ángel González

 

 

Inicio ContraReembolso

¿Quieres participar?
Mándanos un poema que te guste y quieras compartir con cientos de amigos.
Nosotros lo envolvemos y lo ponemos en circulación. Así de fácil.

info@danielcasado.com