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Mário de Sá Carneiro
31 de octubre de 2007


Manicura


En la sensación de estar limándome las uñas,
súbita, inexplicable sensación de ternura,
todo me incluye en Mí —piadosamente.
Mientras estoy solo en el Café:
de mañana como siempre, en bostezos amarillos.
Apenas, de vuelta en las mesas —ingratas
y duras, angulosas en su vulgaridad
estúpida, cuadrangular y libre pensadora…
Afuera: día de mayo en luz
y sol —día brutal, provinciano y democrático
que mis ojos delicados, refinados, rasgados y citadinos
no pueden tolerar — sólo forzándose
soportan sus náuseas. Toda mi sensibilidad
se ofende con este día que ha de tener cantores
entre los amigos con quienes ando a veces
—trigueños, naturales de bigotes tupidos—
que escriben, pero tienen partido político
y asisten a congresos republicanos,
se van de putas, les gusta el vino tinto,
los membrillos o las sardinas fritas…
Y yo siempre pensando en la sensación de estar limándome las uñas
y de pintármelas con un barniz parisién,
me voy enterneciendo cada vez más y más
hasta llorar por Mí…
Mil colores en el aire, mil vibraciones palpitantes,
brumosos planos desviados,
abatiendo flechas, listas volubles, discos flexibles,
que llegan tenuemente a traspasarme
toda la ternura que yo pudiera haber vivido,
toda la grandeza que yo pudiera haber sentido,
todos los escenarios, los que entretanto fui…
Es así que, poco a poco, se me enfoca
la obsesión débil de una sonrisa
que espejos vagos reflejarán…
Leve inflexión sinuosa…
Fino escalofrío cristalizado…
Intangible dislocamiento…
Veloz centella atmosférica…

Y todo, todo así me es conducido en el espacio
por innúmeras intersecciones de planos
múltiples, libres, resbaladizos.

Es ahí, en el gran espejo de fantasmas
que ondula y engolfa todo mi pasado,
desmorona mi presente,
y mi futuro ya es polvo…


Manucure
(fragmento)


Versión de Mijail Lamas



Otra historia de hombres
30 de octubre de 2007


Según la RAE, "Patrón" y "Patrona" son los términos con que se designa a aquél o aquella que ejerce de "defensor/a" y "protector/a". En su cuarta acepción encontramos un definición más concreta: "Protector escogido por un pueblo o congregación, ya sea un santo, una Virgen o Jesucristo en alguna de sus advocaciones". Hasta aquí, bien. Sin embargo, no deja de mosquearme, pese al uso común, que la raíz semántica del latín Patronus imponga el uso del género masculino, rechazando el término más lógico de Matrona para aquellos casos en los que el elemento protector sea una mujer o una deidad femenina. Pero esto entroncaría, claro, con la concepción comúnmente aceptada de que Dios es varón. Y la Virgen, por lo visto, "varona". Juro por ese dios que no me tengo por feminista ni recalcitrante. Pero aún bajo la lámpara de la sabiduría, el empleo del término patrona me sigue produciendo un cierto cosquilleo neuronal.

Haremos mejor, como tantas otras veces, vislumbrando un poso de sentido común y tomándonos el asunto a cachondeo. Me viene a la cabeza un poema de Rafael Pérez Estrada que insiste de forma burlona en esta cuestión. Ahí va. Tápense los oídos los recalcitrantes de uno y otro género:

"A mí la Matria" exclamó la feminista recalcitrante.

En fin, o algo así... (cito de memoria).

Por cierto ¿y memoria? ¿por qué es femenino memoria?

¿Y femenino por qué es masculino?

¿.......................?

..............?

.......?

 


Escuchando:
Qudam
(1994) de Cirque du Soleil


Auto de fe
29 de octubre de 2007


"Mi fe en la poesía es mi fe en mi identificación con algo que desborda mis límites aparenciales, destruyéndome y aniquilándome en el más hermoso acto de amor, y cuando yo canto, hablo de mí, pero hablo del mundo, de lo que él me dicta, porque esto es la inspiración: hervor en el reducido recinto del corazón de fuerzas innumerables, concetradas finalmente como una sola espada atravesando de dentro a fuera el pecho del inspirado. Los hombres ven la punta de la espada, que surte teñida de la sangre del poeta, pero la empuñadura que la manjea está quizá en el centro de la tierra.

Besar unos labios, acariciar unos senos vívidos, enajenarnos en el delirio amoroso, es sólo el ciego acto de entrega a ese destino totalizador, de fuga de nuestros límites, hacia la hermosa, liberadora pérdida de nuestra consciencia. ¡Ay, sólo instantánea, como mero símbolo de nuestra vocación, únicamente lograble del todo para el hombre en la muerte! Porque sólo ésta trae esa comunión y confusión con lo creado, que es la gran fuerza (tan reducida y momentánea por otra parte) del amor, que es un simulacro. El poeta es el único que realiza con su poesía esa antevisión, esa comunión con un mundo total. Por eso la poesía y el amor tienen una misma fuente. Y por eso el poeta vence a la muerte, porque en vida descorre las cortinas de nuestro supremo aniquilamiento".


Vicente Aleixandre, 1939
Extracto de una carta enviada a su amigo José Luis Cano.


Ménage à trois
28 de octubre de 2007



In dulce Jubileo
27 de octubre de 2007

Hilario Jiménez, José Manuel Díez, Javier Pérez Wallias, José Miguel Santiago Castelo, Inma Chacón y Daniel Casado.
Foto: Modesto Galán ©

 

Convocados por José Miguel Santiago Castelo y Julián Rodríguez nos hemos dado cita en Guadalupe durante dos jornadas para dialogar en torno a la palabra, para encontrarnos alrededor de ese tesoro poliédrico que aúna en un mismo símbolo el arte, el desarrollo, la religión y la espiritualidad del pueblo extremeño. Como siempre, el factor humano ha sido determinante en este encuentro. Nuevos y viejos amigos nos hemos reunido para hablar desde la diferencia y la admiración de nuestras distintas tareas, como poetas, fotográfos e ilustradores de un patrimonio común.
Parte de ese tesoro parmanece ahora en mi recuerdo: la charla con Antonio María Florez en torno a la poeta colombiana María Merecedes Carranza; la cena bien reogada al calor de los chismes inevitables en este mundillo tan particular; las últimas copas de la noche, que traen confesiones en voz alta -ay, Serafín- e improvisados debates sobre poesía; el desayuno con Julián, Juan Luis, Álvaro, Diego; esa experiencia inolvidable que es compartir mesa con José Miguel Santiago Castelo y su elocuente alegría llena de experiencia y sabiduría.

Han sido, sí, días generosos en aprendizaje y abundantes en emociones. Me quedo con la charla en mi habitación entre Hilario, José Manuel y un servidor, (las malas lenguas dirán que me quedé dormido) leyendo poemas nuevos y discutiendo sobre la libertad (exactamente sobre los presos, a los que tratamos y trataremos de acercar el bálsamo de la poesía en la prisión de Badajoz) mientras íbamos arramblando con los fondos del mueble bar, panchitos incluídos.

Pero una última emoción me ha ofrecido la certeza indeleble de contar con un amigo muy especial, un ser poderosamente noble, de una humanidad que hace daño y enseña y siempre es necesaria para seguir creyendo, para seguir creando. El mismo sábado, ya en Mérida, tras tomar una penúltima copa en el Foro, José Manuel Díez y yo atravesamos la ciudad en mi coche mientras Janis Joplin cantaba Little girl blue. Sé que ninguno de los dos olvidará ese momento.

Ahora sé que en determinadas circunstancias, cuando la vida los lleva a los puertos más negros de la noche, dos hombres, dos amigos, incluso dos poetas, se reconocen mejor sin palabras.

 


Últimos pensamientos de hoy
25 de octubre de 2007


Abro el grifo y al instante el agua empieza a manar como una bendición de los cielos que moja mis manos y sacia mi sed. Pulso el interruptor y la estancia se envuelve en luz, brillan como flotando la mesa y el sofá, las lámparas y las sillas y, en un parpadeo, los bultos recobran su naturaleza de utensilio, su doméstica servidumbre silenciosa. Pienso en lo difícil que ha sido alcanzar estos milagros sencillos. Han sido necesarias millones de noches sin otra luz que la de las estrellas o la luna, millones de hogares sin electricidad durante siglos -¿cómo se reconocerían los cuerpos en la oscuridad?- , cientos de pueblos caminando incesantes en busca del arroyo...

Nos llega así, en un gesto cotidiano y sencillo, el esfuerzo de otras épocas, la dolorosa inteligencia del Hombre.

Doy gracias por este milagro.

Escuchando:
30 años
(1993) de Mercedes Sosa


SGAE contra Quimera
25 de octubre de 2007


SGAE contra Quimera


Israel Centeno en el club de lectura Jesús Delgado Valhondo
22 de octubre de 2007


Esta tarde han visitado nuestro club el escritor venezolano Israel Centeno y su editor en España, Julián Rodríguez. Ha sido un encuentro muy enriquecedor para todos. Previamente habíamos leído -con aprovechamiento, como suele decirse- Iniciaciones, una novela corta de Centeno, que ahora se completa con la reciente aparición de Hilo de cometa, también en Periférica. Ya hay compañeros que están tras ella. La fuerza narrativa de Centeno ha terminado venciendo mis primeros recelos a la hora de programar la lectura de Iniciaciones. Estaba equivocado, lo reconozco. Todo el grupo ha celebrado esta intensa novela de estilo descarnado y directo y el propio autor se ha llevado una agradable sorpresa al comprobar, frente a sus lectores, que algunos han ido más allá, desarrollando las futuras causas y azares de cada uno de sus personajes. Ese hubiera sido el momento de la foto: Centeno alucinando ante el exhaustivo relato que una compañera del club ha trazado de los personajes (Amelia, la tía Marión, Andrés...) una vez éstos han salido de la novela. La buena literatura, ya se sabe, no pertenece enteramente a sus autores.

Ojalá se repita.


Más fotos de Israel Centeno en la sección del Club de Lectura Jesús Delgado Valhondo

 

Escuchando:
Elegía
(2007) de Paolo Conte


El hombre de las manos blancas tiene el alma negra
21 de octubre de 2007


No dejo de alucinar con él. Siguen apareciendo vídeos y grabaciones de sus conciertos tras la separación de los Screamin' Cheetah Wheelies. El caso de Mike Farris me apasiona: a mediados de los noventa, antes de encontrar la fe y hacer de su voz un instrumento a todas luces divino, el bueno de Farris se desgañitaba por los clubs de blues de medio mundo, alejado del sueño de la fama que casi había tocado con los dedos unos años antes. Aquella banda de rock sureño formada entre amigos se había esfumado en un abrir y cerrar de ojos. La industria impone sus ciclos y en 1990 una banda como los Cheetah Wheellies no tenía el peso suficiente para calmar los desatinos de un negocio en decadencia. Y ellos, por supuesto, no iban a cambiar. Farris cayó en la bebida durante esos años. En su web encontramos un somero relato del tren de vida que llevaba en aquellos años. Nada del otro mundo, es cierto: lo que hacen cientos de músicos para olvidar su condición de marioneta. Drogas... Sexo... y Rock and Roll. La cuarta en discordia sería, claro, la Muerte que, como dice Leopoldo María Panero: "es la cuna del rock and roll".

Posiblemente.

Pero por suerte, en el caso de Farris la luz al fondo del tunel parpadeaba desde Nueva Orleans. No en la ciudad sino en su música. En el blues, en el gospel y en el espiritual. En 2004 grabó el soberbio Goodnight sun, un álbum de lenta coción, hecho todo él a mano. Para su segundo trabajo Salvation in lights (2007) ha contado con la banda de Jhonny Cash. Por este trabajo, que nos devuelve a las oscuras aguas del Mississippi, se le han llegado a comparar con Otis Reeding y San Cocke. No es para tanto, desde luego.

Pero Farris tiene la vida por delante.


Aquí va un video que deja bien a las claras por qué adoro la voz de este hombre. Pertenece a uno de sus múltiples proyectos durante los años de oscuridad en el túnel. El nombrecito es Peaceful Knievel. Tras algunos conciertos se separaron sin grabar nada. Aquí interpretan un blues de Donny Hathaway. La interpretación de Farris no deja lugar a dudas: el hombre de las manos blancas tiene el alma negra.

More Than You'll Ever Know - Peaceful Knievel


Caos y circunstancia
20 de octubre de 2007


La vida es un hermoso caos. Un caos con privilegios y apariencia de orden, pero un jodido caos al fin y al cabo. Por razones técnicas (sí, un virus se ha cebado con mi disco duro) no he podido actualizar la web ni atender el correo ni prácticamente hacer vida cibernética durante los últimos diez días. El resto sólo es achacable a la insoportable belleza de estas tardes de octubre que me ha devuelto si no la inspiración, sí las ganas de aspirar la vida a fondo. Como un oscuro pez, una vez más, sí, pero también, a veces, con la firme convicción de ser un hombre que concilia su existencia, que no aspira a la felicidad sino a la plenitud, que tiene hijos y casa que defender, que ama a una mujer, que paga con su aliento las facturas de la vida, que pierde y se levanta, sólo eso. Tan solamente.


El lector escoja:
10 de octubre de 2007


Hay quienes escribimos
-mal, seguramente-
pero somos dueños
de cada silencio y sílaba hallada.

Hay quienes escriben
-bien, presumiblemente-
pero tienen empeñada
el alma y aún el aliento:

 



Escuchando:
In absen
ta (2004) de Porcupine Tree


Malo, grave y peor
9 de octubre de 2007



Foto: Nacho Uriarte, de NNGG del PP. - © EL PAIS - 30/09/2007


Si ya es grave ser joven, ser de derechas es imperdonable.

 


Escuchando:
Lambarena. Bach to Africa (1994) de Pierre Akendengue y Hughes de Courson


Amapola y memoria
8 de octubre de 2007



Foto: Chuty



Con El Desván del Duende
7 de octubre de 2007


 



Este extraño motor
5 de octubre de 2007


En el Club de Lectura de Trujillo estamos leyendo a Benito Pérez Galdós (Torquemada en la hoguera); en el de Mérida a Israel Centeno (Iniciaciones) y a Haruki Murakami (Tokio blues). Yo, por mi parte, estoy además con El ángel caído de José Jiménez, que no se me cae de las manos. Esta semana he comenzado a repasar por la noche los Poemas encadenados de Pedro Casariego Córdoba, a quien le debo un poema, y las Confesiones de un opiófago inglés de Thomas de Quincey. Por supuesto, escribo menos de lo que quisiera pero justo lo que necesito: un poema cada noche, antes de irme a la cama. A veces redacto quince veces el mismo poema. Los momentos de mayor inspiración suelen ocurrir cuando voy conduciendo solo, siempre con música, memorizando versos que escribo en cuanto tomo tierra. Leer, pensar, escribir: así me he pasado los últimos diecisiete años. No sé hacer otra cosa. El motor de mi vida es pasar a limpio mis experiencias y mis sueños y no pocas de mis pesadillas.

Hoy, una lectora me ha reprochado que no llevo al día este blog, que escribo con retraso. Tiene toda la razón. Es una lata este extraño motor.

 

Escuchando:
Il vuoto (2007) de Franco Battiato
Dieci stratagemi (2004) de Franco Battiato


El lector
5 de octubre de 2007


Me temo que he acabado por convertirme en un perfecto lector. Uno de esos seres patológicos incubados en la nutrida soledad que sólo proporcionan los libros. Alguien incapaz de explicar su circunstancia (pues ha aprendido que no existe la realidad sino la circunstancia) si no es siguiendo, el dedo sobre la línea, las peripecias de unos y las desventuras de otros. No importa cuán lejos, irreales y hasta moralmente condenables puedan ser. Uno es el otro, ¡maldito Rimbaud! Uno es siempre cualquiera menos uno mismo. Y por eso lee: porque, en realidad, todo lector termina por ser el personaje. Y sólo el personaje nos permite remontar las páginas del libro de nuestra vida y ser, por unas horas -que equivalen a décadas, a siglos, a vidas enteras- el único autor, el necesario dueño de Todo.

 


Escuchando:
Suites pour violoncelle. Meditations hébraïques pour violoncelle et piano
(2003) de Ernest Bloch


Universo Battiato 2
3 de octubre de 2007

Sagradas sinfonías del tiempo

Las oigo más cercanas,
sagradas sinfonías del tiempo.
Con una idea: que somos seres inmortales,
caídos en la oscuridad, pobres condenados
por los siglos de los siglos
hasta curar completamente.

Mirando el horizonte,
un aire de infinito me conmueve.
También a veces la clara insidia de la luna
dentro de la noche me hace revivir
en aparente inutilidad
en este mar de confusiones.

Y somos ángeles caídos en el planeta Tierra,
sin memoria de donde venimos,
hasta curar completamente.

Letra original: Le sacre sinfonie del tempo (1991) © Franco Battiato
Ilustración: Senza tituli © Franco Battiato


Universo Battiato 1
2 de octubre de 2007


 

La cura

Ti proteggerò dalle paure delle ipocondrie,
dai turbamenti che da oggi incontrerai per la tua via.
Dalle ingiustizie e dagli inganni del tuo tempo,
dai fallimenti che per tua natura normalmente attirerai.

Ti solleverò dai dolori e dai tuoi sbalzi d'umore,
dalle ossessioni delle tue manie.

Supererò le correnti gravitazionali,
lo spazio e la luce per non farti invecchiare.

E guarirai da tutte le malattie,
perché sei un essere speciale,
ed io, avrò cura di te.

Vagavo per i campi del Tennessee
(come vi ero arrivato, chissà).
Non hai fiori bianchi per me?
Più veloci di aquile i miei sogni
attraversano il mare.

Ti porterò soprattutto il silenzio e la pazienza.
Percorreremo assieme le vie che portano all'essenza.
I profumi d'amore inebrieranno i nostri corpi,
la bonaccia d'agosto non calmerà i nostri sensi.

Tesserò i tuoi capelli come trame di un canto.
Conosco le leggi del mondo, e te ne farò dono.

Supererò le correnti gravitazionali,
lo spazio e la luce per non farti invecchiare.

Ti salverò da ogni malinconia,
perché sei un essere speciale ed io avrò cura di te ...
Io sì, che avrò cura di te.

El cuidado

Te protegeré de los miedos a la hipocondría
de los transtornos que desde hoy encontrarás por esta vía.
De las injusticias y las mentiras de tu tiempo
de los fracasos que por tu talante facilmente atraerás

Te aliviaré del dolor y de tus cambios de humor
de la obsesión que hay en tus manías

Superaré las corrientes gravitacionales
el espacio y la luz y envejecer no podrás

Te curarás de cada uno de tus males
porque eres un ser especial
y yo siempre te cuidaré ...

Vagaba por los campos del Tennessee
(como había llegado no sé)
¿No hay flores blancas para mí?
más veloces que águilas mis sueños
atraviesan el mar

Te donaré sobre todo el silencio y la paciencia
recorreremos unidos las vías que llevan a la esencia
Y perfumes de amor embriagarán nuestros cuerpos
la bonanza de agosto no calmará nuestro ardor

Tejeré tus cabellos como trenzo mi canto
conozco las leyes del mundo y te las regalaré

Superaré las corrientes gravitacionales
el espacio y la luz y envejecer no podrás

Te salvaré de cada melancolía
porque eres un ser especial y yo siempre te cuidaré ...
Yo sí siempre te cuidaré.




Hey Joe, where you goin' with that gun in your hand? (...)

(Hey Joe, Canción popular americana. Atribuida a Billy Roberts)



Pues ya no eres un ángel
no disfraces aún la luz, no insistas
más allá de lo visible,
llega o permanece a ras de suelo,
tienta el fino límite mojado
por la lluvia que cae como ceniza
y es ceniza, poso, cicatriz...
que absuelve de la vida
y es la vida, bálsamo, umbral...
tu fiel contorno
ahora y para siempre ya,
sin alas
ni auxilio.


1 de octubre de 2007


 

Ojalá se oiga este silencio


Arnold Schönberg

 


 


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