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Derivas
     

Mayo 2005



Mis discos de 2009
30 de diciembre de 2009

 

The incident, Porcupine Tree.

Han vuelto a hacerlo. Wilson y los suyos despliegan nuevamente las velas del puercoespín para llevarnos por territorios inéditos plagados -eso sí- de ecos bien reconocibles: progresivo, metal, pop, electrónica, paisajes de desolada belleza y unas letras comprometidas con el tiempo presente, es decir, con el caos que nos gobierna, tanto interiormente como en nuestra relación con el mundo y sus conflictos. Reducidos a cuarteto, junto a Steven Wilson (producción, guitarras, voz y textos), encontramos a Richard Barbieri (teclados y atmósferas), Colin Edwin (bajo) y Gavin Harrison (batería). Ellos solitos se sobran y se bastan para firmar una obra mucho más directa que sus antecesoras, donde lo que priman son las composiciones y no los desarrollos.

Let's change the world with music, Prefab Sprout.

Las canciones de este nuevo trabajo fueron compuestas en 1992 y rechazadas en aquel momento por Sony. Así estaban las cosas ya en la industria y un grupo de exquisiteces pop como Prefab Sprout no tenían cabida entre la oleada indie del momento. Por fortuna, la música de calidad siempre encuentra su cauce, aunque hayan tenido que pasar más de quince años. La espera ha merecido la pena, si bien la banda ya no existe como tal. Nos quedan, eso sí, las canciones. Memorables, épicas, alejadas de lo común en un género como el pop y atravesadas por las letras existencialistas del maestro Paddy McAloon, que vuelve a plantearnos un viaje confesional por las emociones humanas. Música excéntrica y nada indulgente teñida por las consabidas obsesiones de McAloon ante el fracaso, el paso del tiempo y el afán de perfección. En más de un sentido, podríamos considerar Let's change the world with music el particular Smile (de Brian Wilson) en cuanto su demora, gradiosidad y nivel de exigencia artística. Una de las sorpresas del año.

By a Thread, Gov ´t Mule

Hablar de Gov´t Mule a estas alturas es citar a uno de los mejores guitarristas y talentos creativos del blues y el rock de las últimas décadas, Mr. Warren Haynes. Elemento indispensable en el sonido de los últimos Allman Brothers, el de Asheville capitanea una banda ahora convertida en cuaerteto que rememora el sonido de los power trío de los 60, en la estela de la Jimi Hendrix Experiencie, Cream o Blue Cheer, explorando nuevamente los límites del rock sin pasarse de la raya, haciendo que lo antiguo suene fresco y lleno de sentido. Con toda la técnica a su alcance y alguna colaboración de lujo (Billy Gibbons, de ZZ Top), el disco transcurre entre trallazos de blues rock como Broke down in the brazos, y guiños a Led Zeppelin en Railroad Boy y Jimi Hendrix en Any open window, sin desdeñar algún brote psicodélico (la ácida Monday mourning meltdown) y toques de folk rock en temas como Scenes from a troubled mind y World wake up.

Easy Come Easy Go, Marianne Faithfull.

La dama de las camelias ha firmado un disco de versiones que se ingiere por vía intravenosa. Ahí quedan sus relecturas de “Down From Dover” (Dolly Parton), “Easy Come, Easy Go” (Bessie Smith), “In Germany Before The War” (Randy Newman), o “Many a Mile to Freedom” (Traffic) junto a algún que otro solemne patinazo (caso del Somewhere de Bernstein) para demostrar que ella juega en otra liga: la de los supervivientes. Un disco impregnado de espíritu de superación y de conjura de los demonios internos que, pese a los años, aún no la han abandonado. Colaboraciones de Keith Richards y Antony Hegarthy, entre otros para un disco que se bebe sin hielo. Mención especial para la banda que la acompaña, que resuelve la difícil papeleta de arropar a esta dama sin voz, que canta como pocas.

The Rhythm and the Blues, Jimmy Barnes.

Es imposible pedirle a Jimmy Barnes contención a la hora de interpretar rhythm & blues y más cuando el repertorio está elegido con tanto mimo como acierto. Se recrean aquí perlas ocultas del blues, soul y rock and roll clásico, aderezados por la enérgica voz de Barnes y facturadas por una banda de lujo. Un disco ideal para escuchar a todo volumen una mañana radiante de domingo.

The devil you know, Heaven and Hell.

El disco de metal de 2009, sin discusión. La segunda encarnación de Black Sabbath (siempre preferí a Dio antes que a Ozzy) adaptándose a los tiempos pero sin perder la esencia de su sonido. Un disco diabólico de principio a fin, con un sonido que abre de par en par las puertas del infierno. Los mejores riffs de Iommy en más de veinte años (posiblemente desde Seventh Star) arropados por una base demoledora, cortesía de Getzer Butler y Carmine Apicce, y puestos al servicio del pequeño gran hombre de garganta luciferina: Ronnie James Dio, una de las voces más líricas y potentes de todos los tiempos. Si no es un álbum perfecto, -la búsqueda de nuevos horizontes siempre supone un riesgo- sí cuenta con temas como Bible Black, The Turn Of The Screw, Follow the Tears, y la grandiosa Breaking into Heaven que merecen estar junto a clásicos como Neon Knights y Children of the sea.

Mixtaped, No-Man.

La esperada entrega en directo de la banda liderada por Tin Bowness y Steven Wilson. Su música, si bien inclasificable, discurre con manga ancha entre el art pop, la electrónica, el rock progresivo y la psicodelia, sin desdeñar otras fuentes temporales como el gótico, el minimalismo y el ambient. Todo ello y mucho más queda recogido en esta actuación de 2008 en Londres que recoge Mixtaped, el primer dvd. Viene acompañado por un segundo, Returning, que presenta un extenso reportaje (sólo en inglés) sobre la banda, una detallada cronología y la presentaciñón en 5.1. de numerosos videoclips, alguno de ellos inédito. Al tratarse de No-Man, hablamos de una banda donde el único compromiso es el Arte, como viene a demostrar los videos y el magnífico art work que ha caracterizado siempre cada uno de sus lanzamientos. Las letras y la voz de Bowness, las guitarras y efectos de Wilson y ahora por fin la solidez de una banda real en directo refuerzan las ya de por sí complejas composiciones, llevándolas a un espacio imposible entre los últimos Talk Talk y los actuales King Crimson.

The Crying Light, Antony And The Johnsons.

Acosado por el éxito de su anterior trabajo, I´m a bird now (2007), Antony Hegarty ha vuelto a sorprender con una jugada maestra, ya anunciada el pasado año con el Ep Another world. Aquellos apuntes en forma de introspección dolorosa y vital se reafirman en The crying light de manera definitiva y sanadora. Un disco que transpira dolor y belleza (si es que alguna vez no fueron de la mano) en una amalgama de sentimientos dificil de asimilar en una primera escucha pero que consigue atrapar al oyente. El tono intimista y pausado de las composiciones contrasta con la dureza, cáustica en ocasiones, de las letras. Daylight and the sun es buen ejemplo de ello. El broche final lo pone la soberbia Everglade arropada por la Manchester Camerata.

Connection, Terez Montcalm.

Tras dos excelentes trabajos (Risque y Parle pas si fort), esta cantante francófona (natural de Quèbec), deslumbró a propios y extraños con su tercer album -ya cantado íntegramente en inglés- (Voodoo, 1998), donde junto a composiciones propias repasaba temas de Jimi Hendrix, Eurythmics o Elton John sin despeinarse lo más mínimo. Su mezcla de blues, jazz, pop y cabaret resulta una delicia, tamizada por esa prodigiosa voz, un cruce perfecto entre Janis Joplin, Edith Piaf y Ella Fitzgerald. Junto a Montcalm, una banda perfecta y una producción de lujo, terminan de completar el enigma, ante el cual sólo el público mayoritario permanece ajeno. Ahora regresa con su cuarto trabajo, donde repite fórmula y vuelve a sobrecogernos con interpretaciones como Je n'attendais que toi y relecturas de clásicos como My Baby Just Cares For Me de la Simone o Where The Streets Have No Name de U2.

Al fin vivos, Asfalto.

Era de justicia. El paso del tiempo no perdonará el empeño de esta gran banda (hoy sólo queda Julio Castejón de la formación original) por entregarnos el deseado registro en directo de tantas canciones emblemáticas que forman parte de la historia musical -es inútil hablar de géneros, Asfalto siempre estuvieron por encima de absurdas categorías artísticas- de nuestro país. Quizá no vayan con los tiempos, pero es así como se gestan los grandes sueños. Junto a Castejón, una banda de lujo repasa un repertorio que incluye cuatro décadas (se dice pronto), las que van desde Rocinante, Capitán Trueno y Días de Escuela hasta el reciente Utopía, sin olvidar los tiempos de La paz es verde, Más que una intención, Espera en el cielo... Un capricho de la nostalgia, una senda más del corazón.

Al Cantar a Manuel, Mayte Martín

Cada disco de la cantaora catalana es una muestra de afecto que sobrepasa los límites de sus cualidades técnicas, ya de por sí extraordinarias. En esta ocasión Mayte Martín ponde su garganta al servicio de los versos del poeta y periodista malagueño Manuel Alcántara en lo que comenzó siendo un espectáculo escénico y terminó convertido en disco: “alCANTARa MANUEL” nació por amor a la obra del poeta -nos dice Martín- por mi absoluta conexión con el carácter tan súmamente íntimo de sus poemas; y con el deseo de ser única y respetuosamente, lo que Manuel cantaría si en lugar de contar, cantase su vida". Aunque las comparaciones siempre son odiosas, diremos tan sólo que este nuevo cruce entre poesía y flamenco discurre de manera más natural que el acercamiento de Carmen Linares a la obra del genio de Moguer. Paso a paso, Mayte Martín parece destinada a estar -junto a la Linares- en ese lugar de privilegio que sólo unos pocos alcanzan.

A mâe, Rodrigo Leâo & Cinema Ensemble.

El mismo año que Pedro Ayres Magalhães refunda Madredeus como Banda Cósmica (ya sin Teresa Salgueiro), el que fuera fundador de la banda portugesa y figura clave en su sonido original, nos ofrece una nueva pieza en el hermosísimo puzle musical que compone su obra. Nacido como homenaje a la madre de Lèao, recientemente fallecida, las composiciones trascurren esta vez destilando melancolía y memoria entre la música de cámara, el tango, el fado y ciertas tentativas pop, como demuestran las colaboraciones de Neil Hannon (Divine Comedy) y Stuart Staples (Tindersticks). Junto a otras más naturales (Ana Carolina borda Sleeplees heart), la participación del gran Daniel Melingo en No sé nada supone uno de los momentos álgidos de un álbum que no decae pese a lo densidad de atmósferas que recorre.

Española, Niño Josele.

Juan José Heredía "El niño Josele" ya ha explorado otros territorios paralelos a su lenguaje natural, que es el flamenco; "Paz" (2006) supuso su particular homenaje al pianista Bill Evans, y ahora vuelve a explayarse de lo lindo con este Española, uno de los mejores discos de fusión del año. Producido por Fernando Trueba, el guitarrista insiste en homenajear a fiuguras claves en su evolución musical como Bebo Valdés (Zapateado para Bebo); Paco de Lucía (Camino de Lucía); y de nuevo Bill Evans (Waltz for Bill). El resultado es un disco para paladares finos, como nos tiene acostumbrado su autor, uno de los músicos españoles más brillantes de su generación.

In principio, Arvo Part.

El nuevo álbum de Arvo Part presenta cuatro composiciones totalmente nuevas: In principio, La Sindone, Cecilia, vergine romana y Fur Lennart in memoriam, junto a la modificación de Da Pacem Domine y una nueva versión de Mein Weg. Especialmente sobrecogedora, Da Pacem Dominees una pieza coral que Arvo Part escribió a solicitud de Jordi Savall, como homenaje a las víctimas del atentado terrorista del 11 de marzo de 2004 en Madrid. Las composiciones son interpretadas por el Estonian Philharmonic Chamber Choir, la Estonian National Symphony Orchestra y la Tallinn Chamber Orchestra, dirigidos por Tõnu Kaljuste. Música para el alma.

 


The King Singers
24 de diciembre de 2009

 

 

 


Un cuento
22 de diciembre de 2009

 

El superávit


La culpa de nuestra situación la tiene el superávit. Lo dicen los analistas –que para eso lo analizan todo- y es normal pues por todas partes se encuentran cosas innecesarias. Ese sombrero por ejemplo, ahí, en el escaparate. En pleno siglo XXI quién compraría un sombrero así; y lo que es peor: quién sería capaz de llevarlo puesto. Perdido su antiguo prestigio más o menos nobiliario, nadie en su sano juicio utiliza ya sombrero. Sin embargo -he aquí la prueba- se siguen fabricando. Y a qué precios. Es un insulto a nuestra economía, tan necesitada.

En todo el parque no he visto a nadie con sombrero. Es verdad que esta tarde no hay mucha gente. El cielo, que amenaza tormenta, no invita precisamente a pasear y menos con este viento que alborota las copas de los árboles y empuja, invisible, los columpios sin niños. En el suelo, justo al lado del tobogán, he encontrado un sombrero. Ya me iba para casa y no era mi intención entretenerme en cuestiones ajenas pero, claramente, el sombrero estaba ahí, abandonado, y raro sería que alguien viniera ahora a reclamarlo. Entre otras cosas porque ya estoy en casa, frente al espejo, y la verdad es que no me sienta nada mal. Yo diría que es justo de mi talla. (O mi cabeza de la del sombrero, eso no importa ahora). Sí, me queda perfecto. Incluso hace olvidar mi calva inoperante y distrae la atención de mis ojos, que siempre han sido saltones y autónomos.

Está decidido: en cuanto arrecie el temporal pienso estrenarlo. Iré con él a la tienda. El otro -estoy seguro- me favorece más.



Insistencias en Blake
21 de diciembre de 2009


Los compañeros del Club de Lectura de Trujillo acaban de regalarme la más completa antología de poemas de William Blake editada en castellano hasta el momento, Ver un mundo en un grano de arena (Visor, 2009), al cuidado y selección de Jordi Doce (quien se encarga también de la ejemplar traducción). Suscribo estas líneas entresacadas del prólogo:

"Educados como estamos en los rigores y sofisticaciones de la modernidad, queremos que nuestros grandes poetas sean hombres intelectualmente respetables, asimilables por las corrientes culturales de su tiempo, insertos en las discusiones y los debates ideológicos que animan la sociedad literaria y editorial (que no siempre son la misma cosa). Pero a menudo nos preguntamos, con extraña y hasta incómoda insistencia, si no basta con ser un gran poeta: es decir, si no basta con escribir poemas donde la paradoja irresoluble de la existencia se muestre sin disfraces ni compromisos, con esa intensidad que es por sí sola un atributo de la belleza. El tipo de respuesta que demos a ese pregunta determinará no sólo la clase de lectores que somos, sino también el tipo de cultura literaria que deseamos, el lugar que puede ocupar la poesía en nuestro mundo".

Cabría responder de manera afirmativa a la sugerencia implícita que nos propone Jordi Doce, aun a sabiendas de que nada cambiará en el podrido partenon de la oficialidad literaria. Por suerte para nosotros -lectores provistos de cazamariposas- el mejor trabajo es precisamente éste, el alentador ejercicio de promover la manifestación radical de nuevas formas de contracultura, aunque éstas tengan varios siglos a sus espaldas.

 


Pentimento
20 de diciembre de 200


Calentón prenavideño, sí, y relicario de roídas fobias mea culpa. El texto anterior desvirtúa torpemente el sentido de lo que pretendía escribir. Sin gracia y sin salero, las frases fueron deslizándose por mi boca -metafóricamente hablando, que todo hay que aclararlo- como sierpes hacia el tobillo de Eva. Pentimento ora pro nobis (y dejemos el latín para los que saben de lenguas muertas) que aquí lo único muerto acaso sea el corazón tan humano, tan fiero de bondad mal enfocada, que me dicta. Si alguien se siente ofendido, compungido o nostálgico, que no obstenten mis pobres líneas el mérito -dudoso- de aplacar su entusiasmo. Que Navidad hay para todos tantas como pesebres. Yo, por ejemplo, hoy me pido ésta de Los Ramones. Porque hay que saber también reir a destiempo. Aunque tengamos ganas más bien de llorar o de salir corriendo, o de ambas cosas a la vez.

 


Los Ramones, Merry Christmas (I Don't Want To Fight Tonight)

 


Navidad a la vista
18 de diciembre de 2009

 

La Navidad es un sentimiento dañino, de esto no hay duda: enseñorea la bondad de unos pocos, contagia emociones pasajeras como el arrepentimiento y la generosidad, fomenta el asentismo laboral, induce al intercambio de parejas, prescribe el uso de matasuegras, aturde las conciencias con el sonsonete cruel de los villancicos, promueve el abandono de mascotas a las puertas de los supermercados... Por si fuera poco, estos días nuestras arterias se anegan de champán y las plazuelas se mancillan con pastores, renos y otros seres más o menos mitológicos, por no hablar de las fantasmagóricas guirnaldas que deslucen la soledad del hombre y lo mueven a salir de casa cuando más frío hace. No: la Navidad no puede ser buena, si no ya se sabría.

Propongo hartarnos de estas fechas a base de bien. Irán apareciendo en este blog tonadas que cuestionan el inflamado espíritu navideño y deslucen la nieve de los christmas. A ver si así nos resulta más ligero este viaje a ninguna parte.

Eso sí, regalos que no falten. ¿Han hecho ya sus listas?




Jethro Tull, A Christmas song

 

A Christmas song
(Ian Anderson)

Once in Royal David’s City
stood a lowly cattle shed,
where a mother laid her baby.
You’d do well to remember the things
He later said.

When you’re stuffing yourselves at the Christmas parties,
you’ll laugh when I tell you
to take a running jump.
You’re missing the point.
I’m sure does not need making;
that Christmas spirit
is not what you drink.

So how can you laugh
when your own mother’s hungry
and how can you smile when
the reasons for smiling are wrong?
And if I messed up your thoughtless pleasures,
remember, if you wish,
this is just a Christmas song.

Hey, Santa: pass us that bottle, will you?

Una Canción de Navidad
(Ian Anderson)

Una vez en la Real Ciudad de David
había un modesto pesebre,
donde una madre recostó a su bebé.
Deberías recordar las cosas
que Él diría luego.

Cuando sufran en sus fiestas navideñas,
te reirás cuando te diga
que corras y saltes.
No captas la idea.
Estoy seguro que no necesita preparación;
el espíritu de la Navidad
no está en lo que bebas.

Así que cómo puedes reirte
cuando nuestra madre está hambrienta
y ¿cómo puedes sonreír cuando
las razones para hacerlo son las equivocadas?
Y si malogré tus
placeres alocados,
recuérdalo si lo desea:
esta es sólo una canción de Navidad.

-Oye Santa: pásanos la botella, ¿no?

 


Mañana de niebla
12 de diciembre de 2009


Mañana de sábado hundida en la niebla. Un sms de Santiago Castelo me despierta: "-¿has visto ya el ABC?". Mientras me despejo llega de la cocina el olor del café recién hecho. Asomado a la terraza miro extenderse la bruma somnolienta que envuelve la vieja capilla del hospital y la antigua politécnica, ambas construcciones ya en desuso, apartadas de su antiguo bullicio y por eso mismo hermosas, como todo lo inútil. Me echo a la calle envuelto en celofán navideño (bufanda y gabardina) siguiendo los pasos de una dormida costumbre: comprar un par de libros, la prensa, y alguna revista; cruzar unas palabras con María; desayunar -ahora sí- un chocolate caliente ojeando los suplementos culturales; dar al correo varios sobres -el dvd de música que le prometí a Jordi Doce-; esperar a B. y los niños en la peluquería; cortarme el pelo que no tengo...

Mañana de sábado hundida en la niebla. Qué música, qué palabras dirán lo que fuimos.




Con la música a otra parte

8 de diciembre de 2009

 



· Notas retocadas ·


Conozco a Álvaro Gil desde finales de los ochenta. Durante años fue el bajista de la orquesta de mi padre. A diferencia de su hermano, el añorado Manolo Gil (gran persona y excelente guitarrista), Álvaro venía del pop, incluso tenía su propio grupo: Taku -Q- Takun. Su generación estaba más unida a The Police, U2 y The Clash, por ejemplo, que a Jethro Tull, Jimi Hendrix y The Doors, para que nos entendamos. De Álvaro yo sabía que además escuchaba a bandas como Europeans (primera banda de Steve Hogarth), Talk Talk, Simple Minds, algo que a mí siempre me atrajo, pero que descubrí más tarde. Por eso, cuando en 1993 monté mi primer grupo de rock, No más lágrimas, las esencias eran más bien setenteras, pese al tufillo Guns n´ Roses y a la paranoia Héroes del silencio que nos sacudió a todos. Pasarían dos largos años hasta que Álvaro y yo nos encontráramos componiendo y tocando juntos en directo. Fue con Tierra prometida, un extraño combo formado por seis músicos de procedencias muy diversas. Nuestras canciones pasaban el rock, el reagge, el blues y el pop por la trituradora de una psicodelia autóctona, monfragueña y narcisista, continuadoras sin saberlo del espíritu Tope Ganso. Versioneábamos dos temas de Taqun Q Taqun: Lucifer, con letra del maestro Alfonso Naharro i Riera, y otro que no recuerdo. Así estaban las cosas por aquellos años. Fue entonces cuando Álvaro comenzó a coquetear con una preciosa Stratocaster blanca y le pasó el bajo a Miguel Álvarez (hoy en Sínkope), limitándose a la guitarra rítmica. Para los punteos y la distorsión estaba Diego Rodríguez (que venía conmigo de No Más Lágrimas), quien tampoco comprendía del todo la música tan rara que creábamos. Candy (de Taqun-Q-Taqun) a la batería nos garantizaba una pegada fuerte, acústica, que era lo que yo quería para una banda de rock. Finalmente estaba Joâo, un brasileño majete que apareció por Trujillo y que aportó el toque jamaicano al invento, sintonizando nuestros oídos hacia la música de Jobim, Veloso o Nascimento. Apenas duramos unos meses y sólo nos presentamos en directo 3 o 4 veces. Yo me vine a Mérida y Álvaro ha seguido tocando con todo tipo de músicos. Con el tiempo ha hecho realidad uno de sus sueños: tener un estudio de grabación propio. Está en Huertas de Ánimas, se llama Ánima´s music y suena bestial.

En el otoño de 2008 Álvaro y yo volvimos a encontrarnos, casi quince años después de todo aquello. Inmediatamente surgió la química y comenzamos a grabar algunos temas. Entre estos, Por fuertes y fronteras ha sido el que más emociones y descalientos nos ha dado.

He querido ofrecer aquí las sucesivas versiones de esta canción a medida que fuimos explorando y evolucionando, invitando a otros amigos, compartiendo siempre el placer de la creación libre y sin presiones de ningún tipo.

En breve estará finalizado el vídeoclip que Chuty ha realizado sobre esta canción con imágenes de lo más... sugerentes.

Pero ahora tenemos esto, la música. Lo que sigue son algunas breves notas que escribí durante el proceso de composición y grabación de Por fuertes y fronteras, con algún que otro retoque posterior.

 

 


Por fuertes y fronteras
(Deconstrucción de una canción)


Por fuertes y fronteras #1
1ª fase. Octubre de 2008. Estudio de grabación Ánima´s music.


Es increíble lo mucho que ha cambiado el mundo de la edición musical en los últimos quince años. Recuerdo la época en que las maquetas se grababan en cassette y la máxima aspiración de cualquier banda era grabar un single, como mucho un Lp.

Hoy, gracias a la tecnología, todo lo que componemos y editamos queda almacenado en formato wave dentro de un simple pendrive o, convertido en mp3, puede ser reproducirlo directamente desde mi Ipod. Así, de camino a Mérida, conduciendo en mitad de la noche, escucho una y otra vez los temas que componemos, anoto mentalmente los errores y desarrollo nuevas ideas. En realidad la colaboración entre Álvaro y yo es prácticamente virtual. Nuestros encuentros son escasos debido a los respectivos compromisos, lo que nos fuerza a trabajar sobre una idea común que desarrollamos por separado. Luego, en el estudio, surgen puntos de encuentro alrededor de una idea o, más bien, de una intención. En cuanto a las letras, Álvaro sabe apreciar lo que escribo delegando en mí la tarea de ordenar el caos de estrofas en que terminan convertidos mis textos.

Cuando tenemos la oportunidad de regalarnos unas horas de libertad en el estudio la cosa transcurre más o menos así:

"Tras varias horas escuchando música, Álvaro me muestra tres temas instrumentales que ha compuesto a los teclados, trabajando con el programa Nuendo. Ninguno de estos temas dura más de tres minutos y en ellos hay de todo: ambientes electrónicos en plan Vangelis, elegantes medios tiempos a lo Roxy Music, atmósferas progresivas, rock acústico... y todo ello secuenciado, compuesto y grabado con mimo, capa sobre capa, día a día, en horas y horas de trabajo solitario. Así se hace la música hoy. Todo está almacenado en una tarjeta de sonido que emite directamente desde un portátil.

Álvaro me invita a elegir un tema y cantar algo. Hace más de diez años que no piso un estudio de grabación, por lo que la emoción en mí es considerable. Elijo un medio tiempo atmosférico y sinuoso que aún no tiene título. Aunque no le digo nada, mi idea es hacer algo en plan Marillion o Porcupine Tree. En mi cabeza flotan Fantastic Place y Lazarus como referencias más inmediatas y asequibles. La composición no tiene melodía, sólo un ritmo binario en 4/4 y multitud de efectos de sintetizador y cuerdas; sin bajo, sólo la batería y una guitarra que va arpegiando -de manera irregular- en segundo plano. Para más "guasa", la tonalidad que Álvaro ha elegido (delirio de músico loco) es jodidamente retorcida: mi bemol Mayor.

Paso a la cabina sin tener muy claro qué voy a cantar ni en qué partes de la canción. Álvaro me mira con expresión de carpa desde el otro lado de la pecera.

Una vez suelta el play, adapto como puedo una de mis letras reescribiendo y mutilando automáticamente algunos versos, intentando mantener el sentido, la medida y la intención original.

En este caso, utilizo una letra que escribí en junio de 2006. El título viene dado por un verso de san Juan de la Cruz: "Buscando mis amores / iré por esos montes y riberas; / ni cogeré las flores / ni temeré las fieras / Y pasaré por fuertes y fronteras". Me interesaba esa idea de diáspora y destierro que supone en realidad todo gran amor. De ahí que algunas metáforas (tormenta, tierra extraña, látigos dormidos...) traten de expresar ese exilio interior que acorrala al personaje. Más tarde suprimí lo del "venado transparente", que ya me parecía una ingesta místico-psicotrópica a base de María Zambrano, Valente y San Juan excesivamente peligrosa.

A menudo no tenemos consciencia de dónde estamos salvo por quien nos ama. Esa era la idea, más o menos.

Este fue el primer resultado:



Por fuertes y fronteras (toma 1)

 

 

Por fuertes y fronteras #2
2ª fase. Noviembre de 2008.



Debido a nuestras obligaciones profesionales, Álvaro y yo sólo nos reunimos en el estudio los miércoles por la tarde, que es cuando acudo a Trujillo a las sesiones del club de lectura. A menudo, algunas tomas de voz son grabadas después de pasarme dos intensas horas discutiendo sobre Emily Dickinson, Navokov o Paul Auster y esto afecta no sólo a mi voz sino también a mi estado de ánimo. Aunque lentamente y con algunas discrepancias, la relación musical entre Álvaro y yo se va afianzando a medida que los temas van tomando forma. Para convencerle de mis intuiciones, llevo siempre música encima que escuchamos y comentamos antes de ponernos a grabar. A veces, se nos pasa la tarde escuchando y comentando esas composiciones.

Algunos de los temas y estilos que hemos analizado:

Todo el universo del mago Steven Wilson (Porcupine Tree, No-Man, Blackfield); los Marillion de la época Hogarth (canciones como Neverland, Afraid of Sunlight, Fantastic places...); Premiata Forneria Marconi (Maestro della voce, Polvere, Sei...); Roxy Music (Avalon); Talk Talk (Colour of spring entero, y algunas ideas de Spirit of Eden); Genesis (Firth of fith, The cinema show, Entangled...); Steve Hackett (Serpentine song); King Crimson (Starles, Eyes wide open, One time...); Dream Theater (Throught my eyes)....

De entre los temas que van tomando forma, Por fuertes y fronteras parece el más directo, por lo que decidimos centrarnos en él.

Para fijar las líneas vocales, en esta segunda toma he añadido una segunda voz (una tercera por debajo) a la que hemos suprimido toda reverb, por lo que suena espantosamente seca y sin brillo. Esa tarde mis cuerdas no estaban en las mejores condiciones. Sin embargo, supone un gran avance en cuanto a la estructura de las estrofas y la aportación de un puente que conduce al estribillo. Básicamente, es a partir de esta toma donde la estructura de la canción empieza a quedar clara.

 


Por fuertes y fronteras (toma 2)

 

 



Por fuertes y fronteras #3
3ª fase. Febrero de 2009.


Desde el primer día quise desarrollar la idea de progresión dentro de la estructura de Por fuertes y fronteras, incluyendo un cambio de tonalidad justo antes del estribillo y otro (que sólo está en mi cabeza) hacia el final de la canción. volvimos a darle
un poco de "reverb" a la voz y empecé a sentirme algo más seguro cantando y doblando hasta tres y cuatro veces algunas líneas vocales. En un exceso de emoción, llegué a plantearme hacer juegos vocales en determinadas frases (así grabamos ese ¿qué significa todo esto?) al más puro estilo Yes, Beach Boys o Crostby Still & Nash , bandas que siempre he admirado por sus fabulosos juegos de voces. Como uno reconoce sus limitaciones, en las siguientes tomas decidí eliminar algunas de estas líneas.





Por fuertes y fronteras (toma 3)

 


Por fuertes y fronteras #4
4ª fase. Marzo de 2009.

Otra de las ideas era incluir una guitarra eléctrica hacia la mitad del tema que lo envolviera todo y aportara densidad a la canción. Le pedí a Álvaro que metiera una guitarra a lo Robert Fripp desde el arranque de la batería, pero no lo vió del todo claro. Me costó varias semanas convencerlo para que desenfundara su Yamaha midi. Al fin lo hizo, consiguiendo un efecto de distorsión áspero y potente. Esta toma incluía, además, las partes íntegras de bajo que hizo Álvaro a solas.


Por mi parte, me encargué de meter los coros y de añadir una introducción de violonchelo (desde los teclados, por supuesto) al comienzo de la canción.




Por fuertes y fronteras (toma 4)

 

 



Por fuertes y fronteras #5

5ª fase. Abril de 2009.

A estas alturas yo ya sabía que tenía un problema con los falsetes. Ninguno de los que había registrado hasta el momento me gustaba, pero no sólo quise mantenerlos sino que secretamente soñaba con cerrar la canción susurrando en falsete (al estilo de Hogarth en Afraid of sunlight o de Mark Hollis en tantas grandes canciones de Talk Talk) unas líneas que aún no había escrito.

Fue a partir de esta quinta toma donde sentimos que el tema necesitaba unos coros dignos y no ese uuuuhh que encajé como pude para no olvidar las notas. Llegados a este punto, comprendimos que era el momento de recabar colaboraciones porque el tema nos estaba volviendo literalmente locos.


Por fuertes y fronteras (toma 5)

 

 



Por fuertes y fronteras #6

6ª fase. Mayo de 2009.

A menudo las sesiones terminaban envueltas en espirales de humo y sonido, con los dos tirados en el sofá riéndonos de cualquier cosa. Álvaro empezaba a estar agotado de mis obsesiones (acostumbro a expresar la música visualmente) y a esquivar mis intenciones de grabar toda la voz de nuevo.

Una tarde de primavera conseguí converle. Dos días antes acababan de operarme de un lipoma en la espalda y además de las catorce grapas llevaba una venda que parecía una faja. Esto no impidió que por la mañana condujera hasta las Villuercas, que me reuniera por la tarde con el Club de Lectura en Trujillo y que al final de un duro día de trabajo me plantara nuevamente ante el micro dispuesto a regrabar de una sola toma todas las partes de voz. El resultado, como puede apreciarse, supone un claro retroceso.




Por fuertes y fronteras (toma 6)

 

 

 

Por fuertes y fronteras #7
7ª fase. Julio de 2009.

La suerte de convivir con una profesora de música que posee, además, una voz prodigiosa, nos vino de perlas para resolver la parte de los coros antes del estribillo. Blanca pasó una tarde entera grabando las cuatro voces que forman el coro. Hacia el final de aquella sofocante jornada de trabajo, me decidí a grabar nuevamente toda la voz bajo la amenaza de Álvaro de que sería la última vez.

Así quedó la cosa:




Por fuerte y fronteras (toma 7)


Esta toma incluía, además, la incorporación de una "coda" (término que garantizaba cierto cachondeíto en el estudio cada vez que lo pronuncíabamos) al más puro estilo Marillion. Por esto fue trabajada aparte. Álvaro produjo y creó las secuencias de bajo, guitarras y batería y yo me encargué de los teclados y los platillos. Puede observarse un exceso de éstos -algunos a destiempo- en esta toma: me emocioné metiendo sonidos de címbalos, gongs y platillos desde el teclado. Más tarde lo retocamos.

A partir de esta versión, la dichosa coda terminó ajustándose a la canción. El arcorde final quedaba "suelto", a la espera de un enlace con el estribillo. Por eso suena inacabado y en otra tonalidad: se trata de un acorde de transición que no tuvimos tiempo de resolver.

 

 

 

Por fuertes y fronteras #8
8ª fase. Agosto de 2009.

Una de las primeras personas en escuchar nuestra maqueta fue el guitarrista y profesor de flamenco Andrés Días "El Cascarilla". Con la santa paciencia de quien ha acompañado a algunos de los mejores músicos de este país, Andrés aceptó mi propuesta de viajar hasta Trujillo para grabar "unas partes" de guitarra flamenca que no estaban -como debe ser- escritas en partitura alguna. La jornada transcurrió con todo tipo de sobresaltos, incluída la supresión de algunos compases en la introducción de teclados del comienzo. Como buen profesional, Andrés improvisó maravillosamente en las partes que le fuimos indicando, y ayudó a definir la dichosa "coda" que, sin su aportación, quedaba demasiado desprendida del resto de la composición. Fruto de la dispersión reinante y el agotamiento mental de nuestros alborotados cerebros, esta versión no cuenta con la guitarra eléctrica de Álvaro.






Por fuerte y fronteras (toma 8)

 

 

 

Por fuertes y fronteras #9
9ª fase. Octubre de 2009.

Durante el verano, los encuentros entre Álvaro y yo se vieron trastocados por las obligaciones profesionales de éste, que giró por media España con varios proyectos musicales. Con la llegada del otoño, Álvaro me envió desde su retiro en Jerte una última versión que mezclaba todo lo grabado hasta entonces, incluyendo la fusión de las dos guitarras, idea que estaba en mi cabeza desde el comienzo de esta aventura. A falta de una mezcla definitiva y de enlazar la "coda" nuevamente con el estribillo, éste es el resultado final.

Al menos por el momento.

 


Por fuerte y fronteras (toma 9)


 

 




Por un Sáhara libre
4 de diciembre de 2009



En apoyo del regreso al Sáhara de Aminatu Haidar



Sobre un hecho real
3 de diciembre de 2009

 



Lo más inquietante de encontrar un buitre en la carretera no es haberlo esquivado por segundos y centímetros (esto es mejor no pensarlo) sino saber que no está ahí desorientado y perdido, pues él aguarda su banquete ávido y espectante -como una metáfora poeliana- al borde de mis años, sobre el arcén de mi última juventud, en la cuneta sombría donde tantos otros entregaron sus sueños.

Este "buitre voraz de ceño torvo"...
¿no podría al menos esperar a que me estrelle?

 



La perra
2 de diciembre de 2009


La vieja, la astuta, la insondable poesía, con su rumor de fuentes y su murmullo de siglos, vuelve a tentarme esta mañana de manera melancólica y rapaz. Coloca ante mis manos el anzuelo de un premio, lo hace trizas justo cuando estoy a punto de alcanzarlo y sonriéndose me escupe, sibilosa: no te vayas del todo, moja tus labios en mi breve licor, lame mis costillas, sáciate en el jugo denso y efímero de la vanidad... y retrocede a tu sitio, a tu amanecer de hombre somnoliento y desnudo.

Luego, severa, ladra antes de abandonarme: No vuelvas a dar mi nombre en falso. Échame de menos nuevamente.

El hombre que soy conoce -¡me he visto hacerlo tantas veces!- su profunda traición allá donde la vida sólo pide eso: vida.

Pero volveremos a encontrarnos.


Recordando a Miguel Labordeta
2 de diciembre de 2009

 

Retrospectivo existente

 

Me registro los bolsillos desiertos
para saber dónde fueron aquellos sueños.
Invado las estancias vacías
para recoger mis palabras tan lejanamente idas.
Saqueo aparadores antiguos,
viejos zapatos, amarillentas fotografías tiernas,
estilográficas desusadas y textos desgajados del Bachillerato,
pero nadie me dice quién fui yo.

Aquellas canciones que tanto amaba
no me explican dónde fueron mis minutos,
y aunque torturo los espejos
con peinados de quince años,
con miradas podridas de cinco años
o quizá de muerto,
nadie,
nadie me dice dónde estuvo mi voz
ni de qué sirvió mi fuerte sombra mía
esculpida en presurosos desayunos,
en jolgorios de aulas y pelotas de trapo,
mientras los otoños sedimentaban
de pálidas sangres
las bodegas del Ebro.

¿En qué escondidos armarios
guardan los subterráneos ángeles
nuestros restos de nieve nocturna atormentada?
¿Por qué vertientes terribles se despeñan
los corazones de los viejos relojes parados?
¿Dónde encontraremos todo aquello
que éramos en las tardes de los sábados,
cuando el violento secreto de la Vida
era tan sólo
una dulce campana enamorada?
Pues yo registro los bolsillos desiertos
y no encuentro ni un solo minuto mío,
ni una sola mirada en los espejos
que me diga quién fui yo.

 

Miguel Labordeta

 


Vámonos...
1 de diciembre de 2009

 

 



Universos paralelos:

 


Otros mundos:




Escaparate de venenos

Me acuerdo
(1999)
El largo andar
tan breve

(2003)
El viento y
las brasas

(2004)
El proyector
de sombras

(2005)
Cuatro poetas
en un tobogán

(2006)

 

· DERIVAS traducido ·

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