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Mayo 2005

 


LA INFAME TURBA en acción
26 de junio de 2009










lainfameturba@blogspot.es

 


De fiesta
22 de junio de 2009



Será el próximo miércoles 24 de junio. Celebraremos un año más el final de un curso que ha resultado especialmente intenso, lleno de actividades y experiencias (encuentro en Peñaranda, viaje literario a Granada...) y, sobre todo, de libros y lecturas. También de encuentros, claro está. Nuestro Club ha confirmado este año su peligrosa propensión a engordar y su predilección por los libros raros. Cosas de la edad, supongo. Uno se siente feliz de que algunos de los títulos elegidos, gentilmente transformados en lotes de 24 ejemplares cada uno, hayan sido demandados y leídos por otros clubes, dentro y fuera de Extremadura. El mérito, una vez más, corresponde a Aurelio Sánchez que, pese a las crisis (sí, en plural), mantiene el compromiso de adquirir los lotes que el Club propone.

Por nuestra parte, los títulos leídos durante este curso, el sexto ya, dan fe de que no hemos perdido el tiempo. Ochenta y ocho libros leídos y analizados cada jueves desde que comenzamos a reunirnos en marzo de 2003, trece de ellos durante este último curso:

75. El amor, las mujeres y la vida, de Mario Benedetti
76. Carta a mi madre, de George Simenon
77. La invención de Morel, de Adolfo Bioy Casares
78. Kim, de Rudyard Kipling
79. La princesa manca, de Gustavo Martín Garzo
80. Las penas del joven Werther, de J. W. Goethe
81. Una habitación propia, de Virginia Woolf
82. La máscara y otros cuentos, de Guy de Maupassant
83. El ruido y la furia, de William Faulkner.
84. Poesía, de Rosalía de Castro
85. Del asesinato considerado como una de las bellas artes, de Thomas de Quincey
86. El extranjero, de Albert Camus
87. El vano ayer, de Isaac Rosa
88. Ningún mensaje nuevo, de Irene Sánchez Carrón.


El miércoles lo celebraremos con una fiesta por todo lo alto en la Biblioteca. El programa prevé los siguientes puntos:


Nota: Sí, este año, la Noche de San Juan la celebramos a nuestra manera, es decir: un día después. Nunca nos gustó la rigidez.

A todos, un feliz verano. Nos vemos, nos leemos, nos escuchamos en septiembre.

 

 


30 años del premio Arcipreste de Hita
16 de junio de 2009

 

"Antología 30 recoge una selección de poemas de los libros premiados con el Premio de Poesía Arcipreste de Hita en sus treinta años de historia. Es un placer y una suerte aparecer junto a autores tan diversos como Miguel Casado, Vicente Gallego, Vicente Luis Mora, Gabriel Insausti o Daniel Casado. La selección, publicada por Pre-Textos, ha corrido a cargo de Inmaculada Murcia Serrano y Antonio Molina Flores, quienes también se han ocupado de hacer una ajustada lectura crítica de cada uno de esos 30 poemarios".

Juan Salido-Vico

 

Me apresuro a suscribir las palabras de Juan Salido-Vico, agradeciendo de paso a los responsables la oportunidad, inesperada, de volver a aparecer en el catálogo de Pre-Textos.

¡Salud y Poesía!

 


Lo que se avecina:
15 de junio de 2009

 

Estáis tod@s invitad@s:



24 de junio · 23´00 h.
Biblioteca Jesús Delgado Valhondo · Mérida



Kafka nº 5
14 de junio de 2009

 

Cual la esencia de un perfume, nos llega una nueva entrega de la revista electrónica Kafka, comandada por Álex Chico y Sergio Sastre desde Barcelona. En este número encontramos dos estupendos artículos sobre Simon Critchley y Javier Cercas firmados por Santos Domínguez y Simón Viola, respectivamente; los poemas corren a cargo de Antonio Reseco, José Manuel Díez y Juan Manuel Macías; y los relatos vienen firmados por Antonio Serrano Cueto, Salvador Gutíerrez Solís, Gemma Pellicer y Rafael Fombellida; del material plástico se encarga Zoe López. En la extensa y nutrida conversación que entabla con Esther Tusquets, vuelve a relucir (como ya hiciera ante Gonzalo Hidalgo Bayal) el talento periodístico de Álex Chico a la hora de enfocar de manera precisa -y arriesgada- una entrevista donde el/la protagonista no se limita a responder, sino que entra a trapo en un diálogo abierto, sereno y profundo. La frase lapidaria de la editora barcelonesa - “Prefiero vivir una vida intensa que una vida feliz”- bien merece ser considerada como una "poética del abismo" que algunos, sin dudarlo, suscribimos.

Ya digo, todo un lujo.



Boletín del Observatorio del Libro y la Lectura en Extremadura
9 de junio de 2009



Desde hace unos meses colaboro en la elaboración del Boletín del Observatorio del Libro y la Lectura en Extremadura que edita el Plan de Fomento de la Lectura y desarrolla la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. En concreto me ocupo de la sección % Libros y edición y, una vez cada cuatro números, del tema central.

En esta ocasión, y por aquello de que era el recién llegado, me tocó encargarme de las dos secciones. Grabadora en mano, y después de varias entrevistas a libreros, editores y distribuidores, redacté un artículo acerca del estado de las librerías y la distribución de libros en Extremadura cuyo resultado puede leerse aquí.

En la sección de Libros y edición aparece un recorrido somero -no puede ser de otro modo- por algunos blogs literarios de autores extremeños. El tema sin duda da para mucho más, y me hubiera gustado seleccionarlo por temas, pero al final, ajustándonos al espacio disponible, resolvimos indicar algunos enlaces y dejar que sea el lector quien asuma esa labor de destilación tan necesaria como apasionante.

El número se completa con noticias y artículos de Marisol Núñez y Ana Nebreda sobre la actualidad de las bibliotecas públicas y escolares de nuestra región.

 

 

 


Recordando a Alejandro Rossi
7 de junio de 2009

 


Está siendo un período difícil. A falta de otros alimentos, la muerte insiste en llevarse a los mejores. Hace unas semanas fallecía en México el escritor y pensador -intelectual en el mejor sentido del término- Alejandro Rossi. Para quienes hemos bebido de su Manual del distraído y tantas veces acudimos a degustar el estilo riguroso y ajustado de su obra, el pensamiento siempre acerado de sus artículos y opiniones, la orfandad que nos impone su ausencia resulta demoledora. Hacen falta escritores como Rossi, navegadores sin gps en el mar del pensamiento y la razón, por encima del falso oasis de las ideologías. Para mí, la talla intelectual y la presencia literaria del autor de La fábula de las regiones irá siempre asociada, en mi imaginario particular, a la de escritores como Carlos Castilla del Pino (recientemente fallecido también), Emilio Lledó o Rafael Argullol, por citar sólo cuatro ejemplos de garantía moral en un mundo cada vez más inundado por las servidumbres del pensamiento único. Leer a Alejandro Rossi es un regalo para los sentidos ahora que el corazón queda en suspenso. Conocía bien su oficio, y lo ejerció hasta el último momento:

"Un escritor, si algo importa, nos presenta una versión del mundo que, por definición, es singular y única, lo cual no es lo mismo, por supuesto, que un inaccesible lenguaje privado. La vida pública y política, en cambio, está obligada —a riesgo de ser el sueño de un demente— a moverse entre coincidencias y unanimidades. Son dos maneras distintas de comportarse con el mundo y reflejan, me parece, diferencias más radicales y permanentes que las oposiciones y luchas ideológicas. El destino de un escritor es caminar más o menos solo y su trabajo es en su cuarto (o en un café, si le gusta mirarse en el espejo), no en los pasillos o en las cenas bravas donde se trama la política, menos aún en las plazas multitudinarias. Que piense la política, que la observe, pero que no se acerque demasiado a ese juego necesario y fascinante. Horacio, creo que con toda prudencia, se negó a ser secretario de Augusto y así, paradójicamente, inmortalizó al emperador y a su época. Es más fácil decirle que no a un gobierno enemigo que a uno amigo".

Alejandro Rossi

 

Vuelvo a enfrascarme en la lectura de Manual del distraído, uno de esos libros que uno quisiera no haber leído aún por reencontrar aquella primera sensación de asombro y deslumbramiento que lo dejó durante varios días -con sus noches- literalmente en vela.

Pd: Y ya está bien de homenajes, por favor. Que se mueran otros.


Bailando con la Sombra
6 de junio de 2009

(acaso una poética)

 


No tengo inconveniente en asumir que todo cuanto he escrito se sustenta sobre una única idea: la idea de la Sombra. Ella es el alimento verdadero, la sustancia que origina y condena mi escritura. La Sombra, la enorme región, la pantanosa planicie que alienta tras el velo de lo consciente. El denso animal que aúlla a cada paso escarbando en nuestra conducta, nuestros miedos, los fieles límites que antes o después nos imponemos, sin cansarse jamás. Terra incógnita. Laguna Estigia. Anverso y reverso de nosotros mismos. La agazapada figura que en el momento menos propicio nos asalta, y reina definitiva en este salón de los pasos perdidos, también llamado existencia. En cuanto el texto, ha de ser forzosamente oscuro pues oscura es la naturaleza de nuestros más claros instintos: vivir sobreviviendo, amar devorando, construir destruyendo. Mediante la escritura quedan abiertas las puertas del caos que nos ordena. Lo primero que caen son los principios.

Esculpidos a fuerza de repetición, adocenados en el miedo o la verguenza, sometidos a la entereza de la costumbre, los principios construyen nuestra más sólida fortaleza interior. A la luz de los acontecimientos irán intercambiándose, por supuesto, mas con un poco de suerte los defenderemos en la hora última. Pues bien: la Sombra guarda el perfecto palimpsesto. Las torcidas leyes que verdaderamente nos rigen. El poema responde a ese dictado como un pozo ávido de niños. La voz que oímos al final de cada verso, entre cada palabra y sílaba revelada, es la voz de un niño llamándonos desde el fondo. La poesía es, en realidad, un ejercicio infantil (huele a orín la rosa de nadie de Celan, la rosa roja, rosa orgullosa de Yeats, la rosa enferma de Blake...). Tras los principios se extiende, implacable, el reino de los afectos.

Decir afecto es decir necesidad. Decir necesidad es decir dependencia. Machado lo fijó demasiado bien como para andar aquí haciendo volteretas. Lo perdido. Lo arrebatado. También lo que nunca tuvimos. Lo inexistente. La falta de consuelo en una sola noche interminable -abrazos perdidos, palabras escondidas- con el silencio estruendoso del vacío a nuestras espaldas. Por supuesto que es impúdica la poesía. No conoce otro lenguaje que el de la confesión. Con los años, uno asiste al maravilloso y dantesco espectáculo de reconocerse íntimamente en el poema surgido del trato con la Sombra. Los otros, si alguno hay, lo contabilizaremos en el haber de la casualidad o de las musas, que para algo están.

En cuanto al humilde ejercicio de escritura que me acompaña a todas partes, sólo sé que allí donde se presenta me dispongo a reconocer a la Sombra. Sin afán de huida o de aniquilación, sin negar tampoco su existencia, sin ocultarla; al contrario: brindándole mis manos para un baile entre velas -un vals delicado, un tango letal- procurando, en todo momento, mirar profundamente dentro de sus ojos.

En esos ojos se reconoce el lector.


Mensaje de Alberto Caeiro
5 de junio de 2009




Niño desconocido y sucio jugando en mi puerta,
no te pregunto si me traes un recado de los símbolos.
Me haces gracia porque nunca te había visto antes,
y, naturalmente, si pudieras estar limpio serías otro niño,
no vendrías aquí.
¡Juega en el polvo, juega!
Aprecio tu presencia sólo con los ojos.
Vale más la pena ver una cosa siempre por primera vez que conocerla,
porque conocer es como no haber visto nunca por primera vez,
y no haber visto nunca por primera vez es sólo haber oído contar.

La manera de estar sucio de este niño es diferente de la manera en que están sucios los demás.
¡Juega! Si coges una piedra que te cabe en la mano,
sabes que te cabe en la mano.
¿Qué filosofía es la que llega a mayor certidumbre?
Ninguna, y ninguna puede venir nunca a jugar a mi puerta.


Alberto Caeiro

 


Criança desconhecida e suja brincando à minha porta,
Não te pergunto se me trazes um recado dos símbolos.
Acho-te graça por nunca te ter visto antes,
E naturalmente se pudesses estar limpa eras outra criança,
Nem aqui vinhas.
Brinca na poeira, brinca!
Aprecio a tua presença só com os olhos.
Vale mais a pena ver uma cousa sempre pela primeira vez que conhecê-la,
Porque conhecer é como nunca ter visto pela primeira vez,
E nunca ter visto pela primeira vez é só ter ouvido contar.

O modo como esta criança está suja é diferente do modo como as outras estão sujas.
Brinca! pegando numa pedra que te cabe na mão,
Sabes que te cabe na mão.
Qual é a filosofia que chega a uma certeza maior?
Nenhuma, e nenhuma pode vir brincar nunca à minha porta.


Alberto Caeiro

 


 

 


(Qué se yo...)
4 de junio de 2009


- Pubescencia
-

Se desvive
la vista: la vida
se desviste.


Elías
3 de junio de 2009

 

Las alegrías, como las penas, nunca vienen solas. En este caso, el motivo de celebración es triple: Elías Moro acaba de publicar dos nuevos libros de poesía. El primero de ellos, En piel y huesos (Antología poética, 1987-2008), servirá al lector para situarse debidamente ante la obra de un autor entregado a su oficio, de amplio y variado registro, que domina el difícil arte de contenernos en la emoción sin que la vida nos pese demasiado. Elías concibe el poema como un ejercicio silencioso de observación del mundo -de los mundos- circundante(s). Conserva así el rigor y la ternura suficientes como para hacernos sentir la grandeza de las cosas sencillas sin renunciar a aportar una ética del compromiso que pueda ir más allá de la denuncia expresa ante las injusticias del mundo o la designación de un universo sentimental plagado de rotundas referencias (Hikmet, Gamoneda, Aníbal Núñez, Milosz...). La ética de Elías es la ética de la experiencia directa, del trasunto vivido "en piel y huesos" hasta destilarse en el racimo de poemas que ahora nos ofrece, tras madurar todos estos años en la memoria de amigos y compañeros.

La segunda celebración ha de llevarnos nuevamente al universo de una de las fijaciones personales de Elías Moro: la obra del escritor francés Georges Pèrec. Si hace ya diez años la publicación de Me acuerdo (De la luna libros, 1999) invitaba a los lectores a frecuentar el peculiar imaginario poético del autor de La vida, instrucciones de uso, ahora Elías dobla su apuesta y ejerce con soltura el delicado ejercicio de hacer de la memoria personal una celebración colectiva. En rigor, creo que esto es lo que diferencia los textos de Elías Moro (así como los de Enrique Baltanás, Justo Navarro y otros perectianos) del tropel de evocaciones más o menos íntimas que han ido apareciendo en revistas y blogs con motivo de la reciente entronización -en España, se entiende- de Pèrec a los altares de la postmodernidad. (Perdón por la frasecita).

El tercer motivo de satisfacción es que mañana, a las 21´00 h., Elías presentará ambos títulos en la Feria del Libro de Mérida. Yo estaré ahí para celebrarlo.


Sister
2 de junio de 2009

 

Cuando hayamos probado todas las formas posibles del Amor. Cuando la palabra amistad -en toda su extensión- se nos quede pequeña. Cuando nos hayamos repartido todas las bendiciones y alguna que otra maldición en voz alta. Cuando no sepamos ya qué lugar nos pertenece. Recuérdame entonces. Soy el que canta esta canción para ti, Isabel, isabelsánchez.

Tú eres mi hermana.

 

 


?¿?
1 de junio de 2009

 

La semana pasada, en Badajoz, hablándoles a los presos de las cárceles mentales que nos atenazan.

Esta tarde, en mi pueblo, explicando a mis convecinos la secular baja autoestima de los trujillanos.

¡Pero yo a qué coño me dedico!


 

Universos paralelos:

 


Otros mundos:




Escaparate de venenos

Me acuerdo
(1999)
El largo andar
tan breve

(2003)
El viento y
las brasas

(2004)
El proyector
de sombras

(2005)
Cuatro poetas
en un tobogán

(2006)

 

 

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