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DERIVAS

Mayo 2005

 


El laboratorio
29 de marzo de 2009

 



Revista Kafka
28 de marzo de 2009


La revista de humanidades Kafka, en otro tiempo ligada a la Universidad de Salamanca, remonta el vuelo tras soltar definitivamente amarras adoptando el formato electrónico y triplicando su periodicidad: de anual pasa a ser cuatrimestral. Es una gran noticia. A los mandos de la revista en esta nueva aventura están Álex Chico y Sergio Sastre. El nuevo número presenta trabajos de Eduardo Moga, Juan Salido-Vico, Efi Cubero, Jordi Doce, Javier Morales Ortiz, Juan Ramón Santos y Antonio Alonso además de una entrevista a Gonzalo Hidalgo Bayal. Ésta resulta especialmente brillante por la enjundia de los temas que en ella se abordan y la capacidad del entrevistador de sacar lo mejor del saber al que nos tiene acostumbrados Gonzalo. Junto a éstos, tres poemas de Trece ángulos de sombra, la parte central del libro que vivo desde hace años.

Gracias Álex, y enhorabuena.

 

(LÍMITE)

 

I.

Qué invierno es éste
qué frío, no anunciado, es éste

un hilo de sombra me lleva a ti,
nos cita bajo el llanto, nos abraza
y se desteje entre tus huesos

cuerpo tuyo este LÍMITE de telas,
esta oquedad sin fin
que no maquilla
la amarga lentitud de la verdad

qué espejo parece estar bebiendo
tu líquida sombra, tus poros
y tu voz

qué azogue no devuelve
la azul fosforescencia de tu risa

desde cuándo
dime

 


De Trece ángulos de sombra (inédito)


El descanso
27 de marzo de 2009


Entrar en la noche, soltarlo todo, alcanzar el sofá y escuchar por ejemplo a Johnny Hartman con Coltrane y McCoy Turner, ese tipo de apuestas seguras contra la fealdad del mundo y sus principios más corrosivos. Ver con claridad toda esa música que nos ha sido ofrecida a modo de esperanza y, renegado de toda conducta sensata, fumarme unos porros hasta que el mundo de ahí afuera, poco a poco, se nuble.



En la mochila
26 de marzo de 2009


En el café de la juventud perdida, de Patrick Modiano (Anagrama)
Escritos pornográficos, de Boris Vian (Rey Lear)
Geografía literaria, de Gastón Baquero (Huerga y Fierro)
Poemas
, de Fiedrich Hölderlin (Renacimiento)
La princesa y la muerte, de Gonzalo Hidalgo Bayal (ERE)

 


Guión de una vida
25 de marzo de 2009

 

El argumento es singularmente breve: con apenas diez años, el chiquillo ha reparado en una piedra abandonada en medio de la acera. Tampoco ignora la afrenta cenital del sol de agosto en su hora más alta cayendo a plomo sobre la inerme materia. Comprenderá años más tarde lo que en ese instante es sólo presentimiento. Coloca la piedra junto a la negra pared de cal liberándola de un destino épico y ruinoso. Ensimismado, contemplará la potencia de aquel cuerpo radiante, su silenciosa resistencia, su humilde condición de mito. Sobre el lomo henchido del mediodía los rayos de sol caen como jarcias. A él lo esperan la piscina y los amigos, el almuerzo y la siesta. De regreso con el atardecer, la risa serpenteando azul en sus labios y el nombre de una muchacha presto a abandonar su memoria, se detendrá a comprobar la única lección que recordará toda su vida: ante la pálida cal, con el sol derritiendo los ásperos perfiles, la piedra es ahora el centro gravitatorio de una belleza imposible, de una solemne pureza sólo destinada a los ángeles y a las almas muy viejas. Como una ofrenda de verdad, la belleza aniquila los ojos del chiquillo, que corre emocionado a casa. No comenzará a escribir poemas hasta cuatro años más tarde. No se detendrá hasta ver reflejado en alguno de ellos aquel fulgor primigenio que aprendió de niño en una piedra.

Lejos, muy lejos todavía quedaban las sombras. Aquel brillo aún le sostiene.

 


Caballos
21 de marzo de 2009


"El poder engendra caballos", escribió en su día Rafael Pérez Estrada. Para fijar tan rigurosa observación llegó incluso a pintarlo: un equino robótico desprovisto de alma, sin ojos, tan sólo una mole desbocada y turbia. Así los veo charlar esta mañana en la cafetería, a la hora sin fin del desayuno. Caballos, heno, crines. Mientras el camarero sirve las tostadas, compiten entre ellos por la atención del jefe de servicio, del plausible director general, del dilatado consejero de turno. Sin rubor van repitiendo los argumentos del que está más arriba, merodeando sus flancos, sabiéndoselas todas. Unidos por un pacto de intereses, sirven a la causa mas la causa no importa. Crines, caballos, heno. Cuántos de ellos, por un futuro que jamás doblará la esquina, han ido aplazando sus ideales, sus escasas convicciones hasta la ansiada hora del asalto. Y cuántos -ay- ni convicciones ni ideales aplazarán jamás pues sólo un fin persiguen: ese poder que los angustia y excita, y al que se entregan con fruición no exenta de erotómana obsesión. Una vez que humedezcan sus estilográficas en las pútridas aguas del stablishment, relincharán soportando sobre sus lomos las contigencias del cargo, las deudas adquiridas en largos años de duelo cuerpo a cuerpo. Enjaezados para la gran maquinaria, trotarán al compás de esa noria de feria que es la humana ambición. Los demás comprobaremos su porte ruinoso en los desfiladeros donde van a morir las pobres bestias cuando ya no son útiles. Un rastro de agendas emborronadas, una nueva capa de pintura en la pared y todo estará listo para el siguiente. Pasen y vean.

Heno, crines, caballos.

 

 

 


Primavera
20 de marzo de 2009

Tropezando con mi rostro distinto de cada día.

F. G. Lorca


Me prometí a mi mismo no escribir hasta la llegada de la primavera. Esperaría mientras tanto agazapado en la benévola consistencia de los días rehusando dar cobijo a la tentadora costumbre, al coloquio sordomudo que nos impone la actualidad. He preferido esquivar las causas que marchitan antes de tiempo mojándome los dedos de palabras urgentes, de irreparables razones. He necesitado sellar con cera mis oídos y, amarrado al duro banco de una galera turquesa, confiar en el milagro cercano de la primavera. Alrededor la estupidez es mucha, escaso el tiempo. El hombre que me habita no ha parado de trabajar: sus viajes, sus proyectos y reuniones, el continuo vaivén de su existencia no es, desde luego, muy original. Ha sido un alivio dejarlo ir de un lado para otro. Sin responsabilidad. Sin pedirnos nada el uno al otro. Yo no escribo. El vive en paz. Así ha sido durante estos últimos días del invierno. Ahora es distinto. Ya estoy viendo la cara que pondrá cuando sepa que he vuelto.

 


King Crimson, One time (Thrak, 1995)

 


Aquél
7 de marzo de 2009



Nuevos motivos por los que los poetas mienten

 

Porque el instante
en que la palabra feliz
se pronuncia
no es nunca el instante de la felicidad.
Porque los labios del sediento
no hablan de sed.
Porque por boca de la clase obrera
nunca oiréis la palabra clase obrera.
Porque el desesperado
no tiene ganas de decir
"estoy desesperado".
Porque orgasmo y Orgasmo
son incompatibles.
Porque el moribundo, en lugar de decir,
"me estoy muriendo"
no emite más que un ruido sordo
que nos resulta incomprensible.
Porque los vivos
son los que rompen el tímpano de los muertos
con sus terribles noticias.
Porque las palabras acuden siempre demasiado tarde
o demasiado pronto.
Porque de hecho es otro,
siempre otro,
el que habla,
y porque aquel de quien se habla
calla.

 

 

Hans Magnus Enzensberger

 


Húmeda Asturias
6 de marzo de 2009


Querido José Luis: tu recreación de una velada -ardiente, al parecer- en la lejana Mérida de hace unos años, arranca esta tarde una sonrisa de mis labios tumefactos. Debo enfocarte bien para reconocerte tirado de risa en los asientos del Jazz, como un niño al que le endulzan una piruleta. Sí, fue buena aquella. Tal como lo cuentas. Pero, ya puestos, seamos rigurosos. Las historias verdaderas son siempre mejores aunque se cuenten malamente: ¿Vergüenza, yo? ¡Virgen Santa! ¿Eso te dije? Permíteme ésta única objeción y dejémosle en cambio a tu fantasía ese viejo aire de chascarrillería noctámbula y provinciana; el par de frases redactadas por tu pluma
(¿o fueron soñadas?) y alguna maldad, que siempre queda bien en tus libros, sin la cual tal vez no serían posibles la Égloga Segunda ni Al doblar la esquina.
Por lo demás, José Luis, te agradezco el cameo -camaleónico, como todo lo tuyo- que has tenido a bien dedicarme. Lástima quue tuvieras que marcharte tan pronto a la lejana y sola, a la húmeda Asturias.


VERSIONES RARAS Y CURIOSAS. Cap. 2: Ruby Tuesday
5 de marzo de 2009

 

Aparecida en la edición americana de Between the Buttons (1967), Ruby Tuesday es una de las joyas de los Stones de la etapa Brian Jones. Remite, en intensidad y delicadeza, a las precedentes As Tears Go By y Lady Jane. Con ella, sus satánicas majestades volvían a demostrar que también en las distancias cortas sabían manejarse a gusto. Se trata de una composición sencilla que pronto se hizo un hueco en el repertorio clásico, si bien no ha sido excesivamente interpretada en directo (sólo aparece en Flashpoint y Forty Licks). La letra habla de una groupie a la que el propio Keith Richards devolvió a sus padres ante la rápida carrera de excesos que la chica había emprendido. En fin, eso al menos contó en su día el guitarrista. ¡Y quiénes somos nosotros para poner en duda las buenas intenciones de Richards!

Pronto comenzaron a realizarse versiones desde distintos ámbitos de la música popular. Tal vez una de las más celebradas fuera la de Melanie, una joven cantautora que se coló de rondó en el mítico Woodstock (el del 69, claro). Salió al escenario después de la actuación de The Who y consiguió hacerse oír con su particular versión de este clásico de Jagger & Richards. Todavía hoy podemos encontrar artistas interpretando Ruby Tuesday a la manera de Melanie y no a la de Mick Jagger. También el jazz rindió homenaje a esta pequeña delicatessen de apenas tres minutos extendiéndola a menudo al terreno de la improvisación.

Entre las muchas versiones existentes, sólo he podido colgar aquí dos: la de Franco Battiato (el maestro siciliano la versionea en su disco Fleurs de ) y la de la banda de bossa electrónica Rita Lee bossa n'stone, que realizan una estupenda versión plagada de samplers y efectos. Entre las que no encuentro ahora o no están en el servidor, las revisiones de Nazareth, Rod Stewart; The Corrs...: variaciones sobre un mismo tema.


The Rolling Stones: "Between the Buttons" (1967)

 

Franco Battiato: "Fleurs " (1994)

 

Rita Lee bossa n'stone : "Between the Buttons" (1967)

 

 

Nazareth : "Ruby Tuesday" (1984)

 


Habla
4 de marzo de 2009


Hay una gota de sangre en mitad de la acera pero no me interesa -en absoluto- investigar las razones. Hay un ruido ensordecedor de alambres y escopetas, de ministros y letrados riéndose de todo, pero ya nada me sorprende. Hay un pilar de libros mal escritos y alguno bueno que tampoco abro por miedo a desleerme. Hay un plan Bolonnia en marcha y estudiantes que aprovechan la huelga para chatear desde sus casas: no me siento responsable. Hay una crisis urdida por la vieja ambición de los que quieren el mundo sólo para ellos, pero ya no les odio ni blasfemo su vileza sin fin. Después de todo, la razón nos dio la espalda hace mucho tiempo. Hay músicas que requieren de nuestro sexto sentido y platos precocinados que sólo necesitan uno: el hambre. Los almendros de Tejeda florecen más tarde cada año y en silencio nos dicen la única razón de todo: hay frío, mucho frío ahí fuera.

No he visto cometas en el cielo paseando niños pero tampoco una nube radioactiva ni máscaras antigas ni nuevas escaleras de incendio. Diríase que no pasa nada. Que todo es posible todavía. En la bandeja de entrada, el único correo sin publicidad que recibo asegura que el invierno ha terminado. Debes -insiste- volver a escribir.


La lógica del plebeyo
16 de febrero de 2009


Abundan estos días los titulares que advierten de una seria recesión en la venta de coches. La patronal extiende sus cargos: como no hay ventas, lo correcto es bendecir con despidos masivos a la clase trabajadora. Para no mancharnos de sangre el desayuno, han ideado un nuevo término: "expediente de regulación". Los menos compasivos hablan directamente de crisis, la crisis del motor, dicen, y esgrimen sus cifras. No sé en qué mundo viven. Lo aconsejable, según ellos, sería continuar inundando de rancios vehículos a motor nuestras ciudades, postergar la dependencia del crudo y mantener los límites -ilimitados- del beneficio rápido, de la venta segura.

Al menos en mi mundo, que desciendan las ventas de coches supone un frágil respiro ante la ignorancia del capitalismo, incapaz como hemos visto de preveer un orden natural de abastecimiento, un límite prudente a su ambición. La ausencia de beneficios se traduce -y aún peor: se comprende- como pérdida.

Desciende la venta de coches y yo ando feliz de un lado a otro con el mío. Da igual: no pensaba comprarme otro. Por supuesto esto no importa lo más mínimo. Al fin y al cabo yo sólo soy un plebeyo, un paria de las multitudes. Odio y amo sin descanso.


Auto Stop
15 de febrero de 2009



130 kmts/h. Se acompansa en las curvas. Oye el motor de fondo, el rumor del campo, el corazón aislado. Acelera seguro por una larga vía apenas iluminada. Tararea Lilac wine. 143 kmts/h. Recuerda hechos lejanos que nunca vivió. Piensa en Jeff Buckley, su voz suena tan clara ahora, tan frágil. Recrea con nitidez aquel baño en el Mississipi, las esquirlas doradas saliendo a la superficie, los gritos, el final de un sueño. 147 kmts/h. Y medita: la muerte, el arte... La simplicidad de esta ecuación le resulta, al fin, amable, extremadamente generosa. 150 kmts/h. ¿Y si la Muerte estuviera sentada ahora mismo a su lado? ¿Cómo la reconocería? ¿Se mirarían a los ojos un segundo antes del choque? No. Claro que no. Sería demasiado lógico, demasiado humano y por eso mismo impensable. 152 kmts/h. La Muerte no es humana, se responde. Vuelve a escuchar esa canción, Lilac wine. Y entonces las luces a lo lejos, el humo, la señal de que algo pasa en el horizonte. Varios coches apartados y dos sombras reflectantes, avanzan desorientadas. Mueven los brazos. Le gritan, tal vez. Y ahora, al pasar junto a ellos, todo más claro: el vehículo volcado en el arcén, los cristales bajo las ruedas, los cuerpos atrapados.

Luego vuelve el silencio. El silencio y la noche. Las luces se pierden en los espejos.

Ha de llegar a casa cuanto antes. Ha de llegar como sea.

 

 


Trujillo, ciudad vigilada
15 de febrero de 2009

 


 


Pornografía dura
13 de febrero de 2009


 

ERRADICAR EL HAMBRE EN EL MUNDO CUESTA 30.000 MILLONES DE DÓLARES.

El coste de la guerra de Irak superó en 2006 los 2 BILLONES DE DÓLARES.

 

¡Esto es pornografía!

 


Lo(s) que vivimos
12 de febrero de 2009

Lo que uno vive, lo que uno aprende a vivir, no es otra cosa que una sucesión fortuita de azares y experiencias entrecruzadas. A cada una su destino, que es ejemplar y minucioso, y a cada bienvenida un adiós prolongado, suspendido apenas un tiempo en la memoria o, con suerte, en unos pocos versos plagados de nostalgia y gratitud. Ya es mucho ser consciente de esto. Quedar en los demás como una estrella apagada que permanece inmutable aunque haya dejado de existir. La prosa o la poesía de los días es un recuento vano, un pasatiempo más. ¿Escuchas aullar al lobo de la costumbre? No te adormezcas, no te fíes: ya es un milagro estar vivos. No hay tiempo para más.


El filósofo, el músico, el pintor, el poeta.
11 de febrero de 2009

 

Para Lin Mateos, Paco Blanco-White y Álvaro Gil.

 

Cuando yo caigo sobre una silla
y mi cabeza roza la muerte (...)
es la amistad quien me sostiene.

Antonio Gamoneda

 

Vuelve la magia a insinuar la belleza de las cosas sencillas. Por sorpresa me encuentro en la casa de campo de unos amigos. Bajo la luz de las estrellas, sostengo la amistad que se me ofrece como un regalo caro y esquivo. Hay velas y latas de cerveza sobre la mesa, un retrato de Lorca en la pared y cuadros por todas partes, montones de lienzos acumulados en los rinconces, sobre las sillas. Hace más de diez años que no me sentaba con ellos al calor de una buena conversación. Aparto algunas telas y rompemos a hablar. Todos a la vez, sin cortesías. Cuatro idiomas distintos, cuatro maneras singulares de expresar nuestra alegría y guardar, frente al cielo, un silencio común. La noche entera parece volcarse sobre nuestras cabezas. Desciende la Osa a bañarse en nuestras manos. Uno lo llama Dios, otro Accidente, otro Milagro, el último sugiere una imagen menos metafísica: una gran almeja caducada. Ninguno lo llama universo. El universo es cosa de científicos pero aquí hemos venido a confluir un filósofo, un pintor, un músico y un poeta. Cuatro conciencias bajo el silencio estelar.

Antes de marcharnos, Álvaro me señala la Aurora Polar. Insiste: "pero se ve mejor de día".

 


Sin título (1998) - Paco Blanco-White ©

 


El otro Federico
10 de febrero de 2009

I.

Con Federico Martín Nebras en Cáceres. Organizo estos días para el Plan de Fomento de la Lectura de Extremadura el ciclo Libros Cercanos y hemos quedado en la Plaza Mayor para comer juntos y preparar su intervención de esta tarde. En realidad no hay nada que preparar, Federico asaltará a punta de memoria a los presentes, les hará cantar, declamar, palmear y finalmente aplaudir sus lúcidas ocurrencias. Todo saldrá como está previsto. Federico es un mago de la palabra, un poeta telúrico y carnal, una bestia escénica, un chamán. Durante largo rato me habla de Gonzalo Hidalgo Bayal, a quien lee estos días con desaforado entusiasmo, pregunta por Álvaro Valverde y pide sopa de tomate mientras fuma un cigarro tras otro. Pasan chicas con sombrero. Planean ebrias o bizcas las palomas. Nos atropella varias veces con sus kleenex y su "por caridad" la misma vieja. Cáceres, en fin... Hablamos de poesía, cómo no. Entre las perlas de Federico (con su gorra calada, regalo de Alberti, y su barba irrenunciable) citaré sólo ésta: "Al regresar a España, Rafael dejó de escribir y comenzó a dictar. Pobre Benjamín Prado".


II.

Si entrara a ciegas a esta librería de Vicente (como hago ahora), si entrara sin entrar siquiera, señalando con mi dedo -con alma de zahorí- ese libro que no está a la vista, que reposa entre otros viejos volúmenes al fondo de una caja de cartón que la dependienta ha sacado de la trastienda sólo para mí; si entrara, insisto, a ciegas, hallaría igualmente este libro que no esperaba encontrar y sin embargo era el apropiado: "Perros ahorcados" de César Simón.


Tinta roja
7 de febrero de 2009

 

Leyendo el artículo que hoy dedica el poeta y catedrático Lluis Izquierdo a Monseñor Bertone, uno se pregunta si la verdad hace al dogma o es el dogma lo que termina fabricándonos su verdad. En el caso que nos ocupa -el artículo se titula Unas notas para el "número dos" del Vaticano- suceden ambas cosas. Yo sólo suscribo la razón -histórica- del texto.

Eso sí: palabra por palabra.


En la mochila:
4 de febrero de 2009

La máscara y otros cuentos fantásticos de Guy de Maupassant. (Edaf)
Viaje al amor de William Carlos Williams (Lumen)
Nadie puede tocar la realidad de Luis Arturo Guichard (Littera libros)
Carta a mi madre, de George Simenon.
Locuciones de la Sibila, de Marina Ivánovna Tsvietáieva.


Caminos de tinta y papel
3 de febrero de 2009

 

Pulsar para ver el reportaje fotográfico

 

El pasado viernes celebramos en Talarrubias un encuentro muy especial. Invitados por la Asociación de Gestores Culturales de Extremadura, más de una centenar de personas acudieron a la cita y nos hicieron pasar una jornada inolvidable. Han sido algunos de los participantes en los talleres de la campaña de animación a la lectura y escritura Caminos de tinta y papel que, desde AGCEX y bajo el patrocinio de la Diputación de Badajoz, he tenido la suerte de coordinar durante 2008. Catorce localidades de la provincia acogieron esta Campaña llegando a más de dos mil personas, de las cuales esas ciento y pico eran una buena y entusiasta representación.

El orden del día incluyó, entre otras cosas, la lectura de algunos de los textos creados en los talleres; una lectura dramatizada sobre la vida de Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí, y la visita a la exposición sobre la vida del autor de Diario de un poeta recién casado que instalamos en la Casa de la Cultura. Contamos, además, con la mágica -cómo no- intervención de Juan Rodríguez Pastor, que narró algunos cuentos populares de la comarca especialmente "verdes". Para rematar, un almuerzo de varias horas que terminó con buena parte de los comensales cantando La canción del pirata en la adaptación que ha hecho del clásico poema de Espronceda nuestro amigo Victor Mariñas. Paco Muñoz, jefe del Área de Cultura de la Diputación, sugirió que podíamos acabar los postres con el Virgen de Guadalupe, y para qué contaros: al final hasta una chiquilla se lanzó por sevillanas. Da gusto cuando el ambiente discurre felizmente entre políticos comprometidos de verdad y ciudadanos entusiastas, ávidos de que se les tenga en cuenta a la hora de gestionar la cultura.

Por lo que a mí respecta, una idea central ha vertebrado de inicio a fin esta Campaña: la certeza de que la cultura no es algo que se lleva y se trae de desde fuera sino que es patrimonio indisoluble de todos aquellos que comparten valores tan esencialmente propios e individuales como su tiempo y su memoria. De eso se trata, creo yo, de propiciar herramientas para activar la memoria y la experiencia de cada uno de los participantes, en su mayoría abuelos y abuelas de nuestros pueblos, gente sencilla y generosa, personas con muchas cosas que dar y mucho que contarnos. Así ha sido esta vez. Y así seguiremos.

Chuty y Celima estuvieron tras las cámaras para dar fe de lo ocurrido.


Encuentro literario en Talarrubias. 30 de enero de 2009.

Campaña de animación a la lectura y escritura Caminos de Tinta de Papel.

 


Más sobre libros
1 de febrero de 2009


Cada vez lo tengo más claro: sólo me siento del lugar donde están mis libros. Sin ellos no estoy seguro en parte alguna. Como en la mítica Alejandría, pronto me fue dado saber que un libro es todos los libros y que todos los libros y volúmenes del mundo no son nada si no son leídos uno a uno, vividos con la pausa generosa de los sueños o con la lentitud terrible de las pesadillas. Creo que, hasta hoy, podría indicar el lugar preciso de cada uno de ellos en las entanterías y que, llegado el caso, protestaría la veleidad -por lo demás, bastante infrecuente- de colocar, pongamos por caso, a Montale entre Quassimodo y Ungaretti (esas cosas me sacan de quicio). Tal vez sea culpa de mi padre: ya de niño me enseñaba a colocar los vinilos de izquierda a derecha, jamás Abbey road después de Let it be (ya me entendéis). Y algo de razón lleva. Una biblioteca es un órgano de la memoria, un estímulo visual ante algo que ya poseemos dentro de nosotros, una apariencia del orden -o desorden- de todas nuestras lecturas acumuladas, no como bien tangible sino como experiencia directa ante la vida. Cada libro sugiere una respuesta posible. Lo importante es tener siempre a punto la pregunta adecuada.

Y como esto me ha quedado mínimamente claro, siento pavor a sobrepasar la línea y empezar a perder mis libros. Aparecen por el salón, uno sobre otro, como columnas aztecas. En la cocina he encontrado Del asesinato considerado como una de las Bellas Artes de De Quincey entre revistas y suplementos culturales de hace algunos años. Mis hijos tienen más libros infantiles de los que yo podría leerles hasta el día de su emancipación. Incluso en nuestro dormitorio, junto a la cama, -donde jamás leo, por cierto- he hallado a mano un precioso ejemplar de los Cuentos de la Alhambra. No hablaremos del cuarto de baño, lugar de inolvidables revelaciones. La casa entera es un gran libro. Ha ido creciendo a la velocidad de nuestras dudas, alojando en sus paredes y estanterías, en sus mesitas y encimeras la sal de nuestros propios devenires. Cada uno de nosotros va escribiendo su libro en las paredes que encuentra vírgenes al paso, en rellanos y estantes, en puertas y ventanas, como nadie más lo hará. Un libro, en el lugar señalado, indica la travesía que coronamos o la estela que seguimos cursando.

El azar es un capricho del destino.


 

Universos paralelos:

 


Otros mundos:




Escaparate de venenos

Me acuerdo
(1999)
El largo andar
tan breve

(2003)
El viento y
las brasas

(2004)
El proyector
de sombras

(2005)
Cuatro poetas
en un tobogán

(2006)

 

 

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