Canciones
... y otras historias

 

No Más Lágrimas (1993-1994)

(1993 - 1995)

" No Más Lágrimas fue el sueño de cinco adolescentes, (Vicente, que nos doblaba la edad, acaso era el más adolescente de todos), pero fue también un sueño precipiado, inmaduro, a destiempo. Lo recordaré siempre con respeto porque fueron los años en que unos mocosos que adoraban el rock se machacaban las horas aprendiendo a tocar sus intrumentos, estudiando música, escribiendo sus primeras letras, y queriendo conectar con un público, que pocas veces supo apreciar esa entrega. Éramos, seguramente, inexpertos como banda, pero no tan malos como muchas otras que han funcionado y funcionan en el panorama musical de este país. Conseguimos en pocos meses grabar una maqueta y empezar a tocar por la región . Esto supone, visto ahora desde la distancia, un ejercicio de valentía y de riesgo, pues nuestras posibilidades no estaban ni mucho menos desarrolladas. Lo hicimos, lo disfrutamos, pero hoy no permito que nadie escuche esa música, no sólo porque mi voz sonase como un tren de juguete cruzando un puente de papel albal, ni porque flotase constantemente un cierto desafine en nuestra música, lo oculto, lo protejo, como se cuida a una joya imperfecta, un mechón de cabello de nuestra primera novia. Me quedo solo con la experiencia y no con la música, dejando que la niebla de los años se apodere de ella, si así lo desea ".

 

 

Tierra Prometida (1995)

" La primera vez que me recuerdo disfrutando de la música que hacía, fue con Tierra Prometida. Es posible que hoy algunos de mis compañeros ni siquiera recuerde el nombre que me empeñé en fijar a la banda. Tampoco recuerdo que fueramos eso, una banda. La lógica era esta: por el estudio aparecía cualquiera, se ponía a tocar algo y todo servía. Hicimos un repertorio de retales de otras bandas anteriores, de ideas nuevas y peligrosas -en mi caso, yo estaba descubriendo a Blake y a los románticos ingleses y mis letras tenían un halo épico que hoy me resulta insoportable- que mezclábamos con experiencias personales de todo tipo, algunas muy oscuras. El resultado, bien elaborado, era un especie de pop metálico o rock sin gas mezclado con ritmos reagees y mensajes literarios. No tenia mucha gracia, pero sonaba bien.

Lo malo fueron, precisamente, esas diferencias musicales, pues ninguno asumía las de los otros: Diego quería seguir sonando heavy mientras Álvaro se empeñó en dejar al lado su bajo y rasgar malamente la guitarra, él, que es un de los mejores bajistas de Extremadura. Por otro lado, teníamos a un brasileño que nadie entendía pegado a una telescaster farfullando en directo letras de Djavan y Nascimento. Un batería, Candy, consistente y cíclico que hubiera encajado a las mil maravillas en U2, y un bajista, Miguel, loco por el jazz y el funk. Lo que debió ser nuestra mayor riqueza se convirtió demasiado pronto en nuestra mayor limitación como músicos. Tocamos poco en directo, solo recuerdo dos actuaciones. Pero sonábamos muy bien, con mucha profesionalidad. Aquella etapa trajo para mi, los primeros enfrentamiento
s, las primeras sustancias, los primeros engaños.
Grabábamos todo lo que hacíamos en el ensayo, pero tampoco me he molestado de conseguir esas cintas.

Algunos de mis compañeros hoy son músicos profesionales, Diego, Álvaro y Miguel, del brasileño nada sé, y Candy cambió la bateria por el piano electrónico (para no molestar en casa), mientras yo me centré en la literatura. A todos les admiro y aprecio como músicos ".

 

 

Proyecto de album conceptual: P.U.L.S.O. (2003)

 

 

Canciones (1998 - 2004)

 

 



Las canciones de NO MÁS LÁGRIMAS y TIERRA PROMETIDA
editadas por
SUNSHINE, © 1993 y 1995.

Las canciones de P.U.L.S.O. y MARADENTRO
editadas por El Ermitaño Producciones 2004