
De la literatura, como de todos los vicios, se sabe la manera de llegar a ella pero no la de escapar. Y menos aún de la poesía.
Siempre he buscado la manera de explicarme a mí mismo en los demás. En ese otro al que he arrendado tantas voces, tanta emoción, tanto dolor... que -como escribió Pessoa- he llegado a creer que era el dolor de los otros mi propio dolor.
Tal vez sea la literatura la propina que nos da la vida a quienes no sabemos vivir.
Y confieso que desconfío de la creación pura, que sacrifico con gusto el poema original por el absolutamente necesario. Sólo son ciertas -nos dice Félix Grande- las palabras irreparables.
Estos son, mis torpes, torpes versos y hablan de ti.
Ahora, a ti que lees, te los entrego.
Gracias por prestarme tu sagrada apariencia.
Daniel Casado
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Daniel Casado · El Ermitaño Producciones